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12:00 AM CDT on Wednesday, March 28, 2007Por PATRICIA PRIETO

Por más de una década, Claudia Contreras creyó tener artritis. Así se lo aseguraron varios médicos que le recetaron medicamentos que tomó hasta noviembre del 2006, cuando un especialista le dijo que tenía fibromialgia.

“Nunca había escuchado hablar de esa enfermedad y me asusté”, comenta la mujer de 46 años, natural de Puebla, México. “Pero me sentí mucho más tranquila cuando el médico me explicó y me dijo que por el tipo de dolor que sentía, más en los músculos que en las coyunturas, era más probable que se tratara de fibromialgia”. El diagnóstico fue confirmado cuando Contreras se sometió a una prueba médica minuciosa que consiste en tocar ciertos puntos del cuerpo, los cuales duelen con un simple roce o presión. “Esta enfermedad me vino de repente y cambió por completo mi vida”, cuenta Contreras. “Pero lo que más lamento son los 10 años que perdí de recibir un tratamiento médico efectivo como el que tengo ahora, donde me dan pastillas para relajar los músculos, antidepresivos, terapia de agua caliente, ejercicios de relajación y una dieta especial”. La historia de Contreras no es única. De acuerdo con la Asociación Nacional de Fibromialgia (NFA), miles de personas tienen por años los síntomas del síndrome que es mal diagnosticado debido a que los dolores pueden confundirse con los artríticos. “Las estadísticas muestran que más o menos el 5 por ciento de la población mundial padece de fibromialgia y unos 10 millones de estadounidenses la tienen”, señala Claudia Carrillo, portavoz de la asociación. Según estudios, el síndrome se da en personas de cualquier raza, sexo y edad. Pero la mayoría de las víctimas son mujeres (el 75 por ciento de los casos) y la incidencia es mayor entre los 20 y los 60 años. Muchos se preguntan por qué resulta tan difícil el diagnóstico de esta enfermedad. El doctor Bill McCarberg, especialista en medicina familiar, dice que la fibromialgia es un síndrome complejo de síntomas que incluyen dolores en los músculos y tejidos que conectan los huesos, ligamentos y tendones. “Los síntomas y dolores pueden llegar a ser tan severos que interfieren con las actividades laborales y cotidianas de la persona”, explica el doctor McCarberg. En cuanto al diagnóstico, el galeno señala que resulta difícil debido a que hasta el momento no existe una prueba única de laboratorio que identifique el mal y los exámenes de sangre, radiografías y biopsias que se realizan al paciente resultan normales. Sin embargo, en 1990, el Colegio Americano de Reumatología (ACR) estableció un examen médico que ayuda al diagnóstico del síndrome de la fibromialgia. Según los criterios establecidos por el ACR, una persona la padece si presenta un historial de dolor generalizado durante un periodo mínimo de tres meses, así como dolor permanente en 11 ó 18 puntos específicos del cuerpo que son sensibles a la presión o al tacto. Castillo dice que no se sabe a ciencia cierta qué la provoca, pero las investigaciones han deducido que existen diversos factores, que por sí solos o combinados, pueden causar fibromialgia. Por ejemplo, una enfermedad infecciosa, un trauma físico o emocional o cambios hormonales. El doctor McCarberg dice que en materia de incidencia, se ha visto que el 40 por ciento de los casos se presenta de repente, sin motivo alguno; el 60 por ciento, después de un periodo en la vida de mucho estrés (pérdida del empleo, del compañero, etc.) o un trauma emocional causado por las lesiones de un accidente automovilístico, golpe o caída. La enfermedad no es hereditaria, no mata, no causa inflamación ni deformaciones y permanece en la persona durante toda la vida. McCarberg dice que existen varios tratamientos para tratar la fibromialgia; el más común es el que usa antidepresivos y medicamentos para el dolor, programas de ejercicios de estiramiento y cardiovasculares, baños de tina caliente, técnicas para aliviar la tensión muscular y la ansiedad y clases educativas sobre el mal y la buena nutrición. Según el entrevistado, en materia de prevención tal vez la clave estaría en aprender a controlar el estrés, respetar el horario de sueño, hacer ejercicio y llevar una buena alimentación. Prieto escribe para La Opinión de Los Ángeles

Una Respuesta to “* Fibromialgia, un mal que engaña”

  1. Hecho el 11 Dec 2007 a las 3:29 MIRIAM

    quisiera saber que es fibromialgia auriculr en el corazon

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