EL SFC PODRÍA ESTAR RELACIONADO CON ALGUNAS ANOMALÍAS NEUROLÓGICAS Noticias
Jueves, 12 de enero de 2006
Hasta el momento no existen pruebas diagnósticas objetivas que sirvan para detectar la enfermedad.
El Síndrome de Fatiga Crónica podría estar relacionado con algunas anomalías neurológicas, según un estudioSe ha encontrado que esta patología está ligada a ciertas anomalías neurológicas que pueden ser detectadas con determinadas pruebas médicas.
(azprensa)
A menudo los pacientes que padecen Síndrome de Fatiga Crónica deben enfrentarse no sólo a las consecuencias de esta enfermedad altamente incapacitantes sino también a la incomprensión de sus familiares e, incluso, de sus médicos. La ausencia de pruebas clínicas que demuestren objetivamente la presencia de una enfermedad provoca que, en ocasiones, sean considerados enfermos imaginarios.Ahora, un estudio llevado a cabo por investigadores de la facultad de Medicina de la Universidad Georgetown aporta evidencias de que el síndrome de fatiga crónica es una enfermedad. Así, el equipo liderado por James Baraniuk, profesor del citado centro, ha encontrado que esta patología está ligada a ciertas anomalías neurológicas que pueden ser detectadas con determinadas pruebas médicas.Aunque la muestra estudiada es pequeña, esta investigación proporciona pruebas objetivas y fisiológicas de que este polémico trastorno es una enfermedad legítima. Dentro del concepto de fatiga crónica se engloban diversas patologías, como la fibromialgia o el síndrome de la guerra del golfo, cuyo principal síntoma es el cansancio crónico.El estudio de la Universidad de Georgetown revela que los pacientes diagnosticados de Síndrome de Fatiga Crónica poseen un tipo de proteínas en el líquido de la médula espinal que no han sido halladas en los individuos sanos. Estas proteínas pueden ser la causa de la enfermedad y, en un futuro, podrían emplearse como marcadores para su diagnóstico.El estudio examinó a 50 individuos que sufrían, al menos, dos desordenes relacionados con el Síndrome de Fatiga Crónica, incluida la fibromialgia y el síndrome de la Guerra del Golfo. Tras examinar su líquido espinal, los investigadores encontraron 16 proteínas que estaban presentes en todos los pacientes enfermos, pero que no en los individuos sanos. Los resultados indican que estas 16 proteínas podrían servir como biomarcadores para diagnosticar, en un futuro, el Síndrome de Fatiga Crónica.
Noticia de Campusalud.com
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BALNETOTERAPIA Y FM
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Sábado, 14 de enero de 2006
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| Las mujeres que practicaron ejercicio durante la investigación experimentaron una mejoría del dolor del 107% |
| La Balneoterapia produce una mejoría de los síntomas de la fibromialgia, según un estudio de la Universidad de Extremadura |
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| El ejercicio físico realizado correctamente es uno de los tratamientos no farmacológicos con más beneficios sobre los síntomas de la fibromialgia |
(azprensa)
Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Extremadura (UEx) pone en evidencia los beneficios que la balneoterapia produce sobre los pacientes con fibromialgia, una patología que se caracteriza por el cansancio y dolor continuados.Hasta hora eran pocas las investigaciones que han estudiado los efectos del ejercicio en agua sobre aspectos importantes como la flexibilidad o el equilibrio en sujetos con fibromialgia, entre otras consideraciones. Y es en este marco donde se sitúa la investigación desarrollada en la Facultad de Ciencias del Deporte por Pablo Tomás Carús, bajo la dirección del profesor Narcís Gusi Fuertes.Este investigador utilizó una muestra de 34 mujeres con fibromialgia que distribuyó aleatoriamente en dos grupos: uno de pacientes que siguió un programa de ejercicio físico mixto (fuerza y resistencia) en piscina de agua caliente por la cintura durante 12 semanas, con tres sesiones de 60 minutos por semana; y un segundo grupo de control que no realizó ningún tipo de terapia física.En cuanto a los efectos en la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) el grupo que se ejercitó en la piscina experimentó mejoras estadísticamente significativas a las 12 semanas del programa: dolor corporal (107%), rol problemas emocionales (74%), vitalidad (55%), función física (53%), función social (46%), y salud mental (38%).Respecto a la función neuromuscular se detectaron las grandes mejoras, a favor del grupo que se ejercitó, en la fuerza de los músculos extensores (20%) y flexores (33%) de ambas rodillas en acciones isocinéticas concéntricas a velocidades lentas (60%). Además, “tras el periodo de inactividad física las mejoras obtenidas con el entrenamiento en agua caliente (33º) en la fuerza isocinética de rodilla a velocidades lentas fueron parcialmente mantenidas”, explica Carus.Por último, respecto a la condición física, la terapia resultó beneficiosa para mejorar el equilibrio y la capacidad funcional para subir escaleras. “Después de 12 semanas de entrenamiento el grupo de ejercicio mejoró significativamente el equilibrio en un 32%. Respecto a la capacidad funcional para subir escaleras con peso el grupo de ejercicio a las 12 semanas de entrenamiento mejoró un 8% el tiempo de subir escaleras, mientras el grupo de control (no ejercicio) empeoró un 34%. Tras el periodo de desentrenamiento (semana 24) las mejoras en condición física fueron perdidas”. De ahí que este estudio recomiende a los pacientes la continuidad en el ejercicio físico, clave para preservar los cambios.Este trabajo se divulgará en varias revistas científicas de impacto internacional. “Un primer artículo saldrá publicado el próximo febrero en la revista Arthritis & Rheumatism (ACR) considerada en la actualidad como la revista número 1 de la especialidad”, señala Carús.En esta investigación, financiada por la Consejería de Sanidad, la UEx ha trabajado con dos especialistas en función neuromuscular de Finlandia: Arja Häkkinen, del departamento de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Central de Jyväskylä, y Keijo Häkkinen, del departamento de Biología de la Actividad Física de la Universidad de Jyväskylä.Carús y su equipo continúan trabajando en esta línea de investigación ya que, en su opinión, el ejercicio físico realizado correctamente (no sirve cualquier tipo de ejercicio) es uno de los tratamientos no farmacológicos con más beneficios sobre los síntomas de la fibromialgia. “En la actualidad estamos estudiando el coste-efectividad de diversas terapias desarrolladas en el Laboratorio de Condición Física y Calidad de Vida de la Facultad de Ciencias del Deporte”, concluye. |
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NOTICIA DE www.campusalud.com.
EL EJERCICIO FÍSICO EN EL AGUA REDUCE EL DOLOR A LA MITAD
ciencia-investigacion 03-02-2006
http://actualidad.terra.es
Un equipo de investigadores de la Universidad de Extremadura ha descubierto que el ejercicio físico que se realiza en el medio acuático es capaz de reducir a la mitad la sensación de dolor de los pacientes afectados de fibromialgia y mejorar notablemente su estado de ánimo. Estas son algunas de las conclusiones a las que ha llegado el equipo que dirige Narcís Gusi, de la facultad de Ciencias del Deporte, en colaboración con especialistas en función neuromuscular de la Universidad de Jyvaskyla (Finlandia).Según explicó a Efe Gusi, el estudio, cuya tesis recibió la Mención Europea en diciembre de este año, les ha permitido comprobar que el ejercicio dentro del agua mejora la capacidad de los pacientes para realizar prácticas como subir las escaleras, hacer la cama o llevar las bolsas de la compra, todas ellas ‘muy difíciles’ para los fibromiálgicos.Los resultados del trabajo, publicados en el último número de la revista Artritis & Rheumatism, demuestran además que la fuerza muscular, la flexibilidad o el equilibrio de los enfermos que ejerciten sus músculos en el agua puede mejorar considerablemente.Hasta el momento los médicos sólo conocían las cualidades de los baños calientes y del ejercicio de ‘bajo impacto mecánico’, en el que se incluyen los paseos, el yoga o el aerobic de baja intensidad, para calmar el dolor de los enfermos.No obstante, el trabajo revela que el ejercicio continuado en el medio acuático no sólo apacigua la sensación de fatiga y dolor muscular generalizado, sino que mejora el estado de ánimo y la vitalidad de los fibromiálgicos.Para hacer su investigación, Gusi y sus colegas trabajaron con 34 mujeres fibromiálgicas y las repartieron aleatoriamente en dos grupos, uno formado por pacientes encargadas del seguimiento de un programa de ejercicio físico en una piscina de agua caliente, y otro que no realizó ninguna terapia física.Después de una serie de entrevistas y pruebas físicas, los investigadores comprobaron que las mujeres que hacían ejercicio en el agua habían experimentado ‘grandes mejoras’ en los músculos extensores y flexores de las rodillas.Además, algunas de ellas aseguraban que la terapia les había permitido dormir con profundidad por primera vez desde hacía mucho tiempo.Gusi y su equipo se encargan en la actualidad de estudiar el coste y la efectividad de otras terapias
destinadas a pacientes de fibromialgia, el segundo desorden reumatológico en las consultas españolas.
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XXIV. CONGRESO NACIONAL DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE REUMATOLOGIA. CADIZ 3-5.JUNIO.
CAPSAICINA VERSUS KETOPROFEN EN EL TRATAMIENTO TOPICO DE LA FIBROMIALGIA PRIMARIA.
M.Acasuso Diaz, E. Collantes Estevez. CAP S. Jordi. Reus (Tarragona).
Las aplicaciones repetidas de capsaicina tópica disminuyen la cantidad de sustancia P,importante neurotransmisor de los impulsos nociceptivos en las fibras tipo C sensitivas.
OBJETIVO: Comparar la eficacia de una crema de capsaicina con un gel de ketoprofen en el tratamiento del dolor de la fibromialgia.
SUJETOS Y MÉTODO: Un total de 70 pacientes con fibromialgia según los criterios de la ACR, fueron divididos en dos grupos. Un grupo de 38 pacientes fue tratado con crema de capsaicina al 0,025% aplicada en los puntos dolorosos, cuatro veces al día durante un mes. Otro grupo de 32 pacientes fue tratado con gel de ketoprofeno al 2,5%.Al principio y al final de¡ ensayo el dolor fue evaluado usando una escala analógica visual (EAV) y los puntos dolorosos fueron valorados con un dolorímetro (4 kglcffl2 ).Los datos resultantes fueron analizados usando el test de 2.
RESULTADOS: En el grupo que utilizó capsaícina, 4 pacientes abandonaron el estudio, 23 mejoraron en la EAV y la media de puntos dolorosos fue 15,38 al comienzo y 12 al final. En el que utilizó ketoprofen hubo un abandonos 1 refirieron mejoría en la EAV y la media de puntos dolorosos fue 15,19 al principio y 14 al final. Las diferencias fueron estadísticamente significativas (p<O,01).
CONCLUSION: Este estudio muestra que, en los pacientes con fibromialgia, la aplicación de una crema de capsaícina disminuye el dolor más efectivamente que un gel de ketoprofen.
CAPSAICINA TÓPICA EN EL TRATAMIENTO DE LA FIBROMIALGIA PRIMARIA.
M.Acasuso Diaz, E. Collantes Estevez. CAP S. Jordi. Reus (Tarragona). Las aplicaciones repetidas de capsaicina tópica disminuyen la cantidad de sustancia P, importante neurotransmisor de los impulsos nociceptivos en las fibras tipo C sensitivas.
OBJETIVO : Ensayar la eficacia de una crema de capsaicina en el tratamiento del dolor de la fibromialgia.
SUJETOS Y MÉTODO : Un total de 38 pacientes (edad media 43.3 años), comprendidos entre 16-59 años, con fibromialgia según los criterios de la ACR, fueron tratados con crema de capsaicina al 0,025%, aplicada en los puntos dolorosos, cuatro veces al día durante un mes. Al principio y al final del ensayo el dolor fue evaluado usando una escala analógica visual (EAV) y los puntos dolorosos fueron valorados con un dolorímetro calibrado a 4 kglcM2 Aquellos pacientes con alteraciones dermatológicas en las áreas a tratar fueron excluidos del estudio.————————————————————————————————————————————————————————
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Cuando el dolor es una trampa del propio cerebro
Por Pedro Montoya
El grupo de investigadores encabezado por el doctor Pedro Montoya de la UIB localiza las pautas de un procesamiento cerebral anómalo del dolor en pacientes afectados de fibromialgia.Nuestro sistema de dolor es un excelente mecanismo de defensa. El dolor nos pone en estado de alerta; se trata de una estratagema de signo positivo, mediante el cual el organismo intenta que la lesión no sea mayor. Un ejemplo puede clarificar lo que decimos: el dolor que sentimos después de fracturarnos un miembro (un brazo, una pierna) impide que sometamos a ese miembro a una segunda acción peligrosa. Este signo positivo del sistema se convierte en negativo cuando el dolor deja de ser un aliado que nos advierte del peligro para convertirse en una alarma activada a todas horas sin un porqué tangible, sin que nada en nuestra periferia haya de peligroso, sin que exista causa orgánica alguna para el sufrimiento. Esto es lo que precisamente parece ocurrir en los pacientes afectados de fibromialgia, entre un 1 por ciento y un 3 % de la población española.Toda vez se desencadena la enfermedad (por un suceso traumático, sea físico o de tipo emocional), el paciente de fibromialgia padece una gran desazón, espasmos y rigidez musculares, dolores de cabeza, trastornos del sueño, de la concentración y de la memoria, sensación de hormigueo e hinchazón en manos y pies, ansiedad, depresión… un extenso cuadro de síntomas sin que el médico pueda especificar una causa concreta orgánica.El enfermo de fibromialgia es con frecuencia un paciente incomprendido; sus familiares pueden llegar incluso a dudar de sus quejas, mientras el médico no puede localizar una causa orgánica concreta que explique el dolor.Actualmente la fibromialgia se diagnostica cuando , toda vez se han descartado otras enfermedades, el paciente muestra padecimiento y dolor generalizado y es sensible a más de once puntos de los dieciocho que muestra la figura 1.Un grupo de investigadores del Departamento de Psicología de la UIB, dirigidos por el doctor Pedro Montoya, en colaboración con la Unidad Médica de Valoración de Incapacidades del Ministerio de Trabajo i del Hospital General de Mallorca, ha elegido como objeto de estudio al colectivo de pacientes de fibromialgia. Los objetivos más inmediatos del proyecto, financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología dentro del Programa Nacional de promoción general del conocimiento, consisten en saber cómo procesa el dolor el cerebro de estos pacientes y establecer, si hubiera, diferencias entre este procesamiento y el que se lleva a cabo en el cerebro de un individuo “sano”. En realidad, la hipótesis de partida es que existe un procesamiento anómalo de la información recibida por el cerebro de estos pacientes aquejados de fibromialgia. En segundo lugar, el grupo de investigadores trata de establecer el papel que desempeñan los factores emocionales y sociales en la percepción del dolor. En tercer lugar, el objetivo consiste en correlacionar el procesamiento cerebral anómalo con determinados síntomas del paciente, como los cuadros depresivos, la ansiedad y los trastornos de atención, memoria y concentración.El doctor Pedro Montoya, investigador principal del proyecto, ha trabajado anteriormente con pacientes que han sufrido la amputación de alguno de sus miembros. Es sabido que una persona que ha sufrido una amputación presenta episodios de dolor en el miembro amputado; se trata del conocido como “dolor fantasma”. A consecuencia de investigaciones llevadas a cabo por los equipos del doctor Montoya y de la Universidad de Tübingen (Alemania), se consiguió poner de manifiesto que en estos pacientes, las neuronas encargadas de procesar la información relativa al miembro amputado habían padecido algún tipo de transformación que les conservar la memoria del miembro.La psicobiología aprovecha métodos y ensayos de la psicología y de la fisiología para caracterizar cada enfermo. Así, el primer contacto con el paciente se resuelve en un conjunto de cuestionarios que intentan objetivar en la medida de los posible el padecimiento del enfermo: frecuencia del dolor, duración, efectos del cuadro sintomatológico en el ambiente familiar, en la pareja, etc.En una segunda fase, se examina en el laboratorio la respuesta cerebral a pequeños impulsos sobre el cuerpo. El objetivo es esclarecer de qué manera procesa el cerebro la información, sea ésta táctil (pruebas de presión, de calor, de frío), sea visual (escenas violentas, imágenes relajantes), sea auditiva (palabras relacionadas con el dolor, palabras neutras). La respuesta cerebral es recogida mediante un electroencefalograma. Los resultados son comparados con los recogidos en una muestra de individuos o bien sanos, o bien con dolor crónico pero no de fibromialgia, sino con causa orgánica definida.Aunque el proyecto se encuentra todavía en su primera fase, ya se han conseguido algunos resultados que apuntan a que la hipótesis de partida era correcta. Los investigadores han caracterizado diferencias sustanciales en el procesamiento del dolor entre enfermos de fibromialgia y enfermos con dolor crónico de causa orgánica localizada. Así, mientras los segundos escogen muy precisamente los adjetivos para definir su dolor entre una lista de 26 epítetos proporcionado por los investigadores, para los pacientes de fibromialgia todos los adjetivos parecen definir en mayor o menor medida el tipo de dolor que padecen. Quizás sea el reflejo de que estos pacientes se quejan de un dolor difuso y de difícil descripción.
Esta definición poco concreta del dolor también se da en las personas que han sufrido la amputación de algún miembro. Parece ser que en este caso, las neuronas que poseen memoria del miembro amputado, “engañan” de alguna manera al cerebro haciéndole creer que aquel todavía sigue en su lugar. En el caso de los pacientes de fibromialgia no se puede hablar de neuronas que conserven memoria alguna, pero en cualquier caso en alguna trampa se hace caer al cerebro. En este sentido, el grupo de investigadores ha comprobado que la mayoría de los paciente de fibromialgia son personas con una particular historia: casos de vida laboral muy intensa, con una gran carga de trabajo; historiales de estrés; personas que, de una forma u otra, han sometido a su cuerpo a fuertes desgastes. “Parecería -afirma el doctor Montoya, sólo como hipótesis -, que su cuerpo les pasara factura”.Muy interesante es el resultado de una prueba auditivas consistente en registrar la respuesta cerebral ante dos conjuntos de vocablos: palabras que relacionadas con el concepto de dolor; y palabras neutras. Mientras en los individuos del grupo de control (personas sanas o con dolor crónico con causa orgánica localizada) se diferencia claramente la respuesta del cerebro ante los dos tipos de palabras, en los pacientes de fibromialgia se produce la misma reacción o procesamiento cerebral-
En la figura 3 puede observarse es muy distinta respuesta. En la prueba ambos grupos de personas, el grupo control y el grupo de pacientes de fibromialgia, escucharon las mismas palabras. En el grupo control, la respuesta ante palabras neutras y ante palabras relacionadas con el dolor fue claramente distinta (ver primera gráfica). En la segunda gráfica se observa como en el grupo de estudio, de pacientes de fibromialgia, las respuestas no se diferenciaban.
Este tipo de pruebas, como otras de resistencia al dolor, han puesto de manifiesto más diferencias en el procesamiento cerebral que permiten unas primeras conclusiones a los investigadores: existe efectivamente un procesamiento cerebral anormal en pacientes de fibromialgia ante estímulos mecánicos, térmicos e incluso verbales.Otros tipos de ensayos llevados a cabo por el grupo de investigadores intenta esclarecer la importancia de los factores emocionales en la percepción del dolor. En este sentido, se ha podido documentar cómo afecta la presencia de la pareja del enfermo en su percepción del dolor. El enfermo no presenta igual resistencia al dolor en presencia o en ausencia de su pareja. En concreto, los investigadores se encontraron con resultados distintos a los esperados ya que se consideraba la pareja como elemento reforzador: uno se queja para que la pareja le preste atención. En cambio, los pacientes resultaron ser menos sensibles al dolor en presencia de su pareja, no se quejaban de más dolor, sino que parecían querer decir: “soy capaz de sufrir más de lo que piensas”.Sea como sea, esta y otras pruebas ponen de manifiesto que los factores sociales y emocionales tienen una importancia capital en la percepción del dolor. Dicho de otra manera: la percepción del dolor no es un proceso aislado en el tiempo; por el contrario, está íntimamente ligado a la experiencia subjetiva del paciente (memoria, atención, etc.).En la actualidad, el proyecto de investigación se encuentra en fase de laboratorio. Después de realizar entrevistas a unas 60 personas del grupo objeto de estudio y del grupo de control, los investigadores están llevando a cabo las pruebas en laboratorio. El proyecto, que no finalizará hasta el año 2005, espera también poder diseñar un programa terapéutico que ponga al alcance de los pacientes de fibromialgia un conjunto de estrategias para amortiguar el padecimiento y elevar su calidad de vida.Boletín Unid@s
Publicación de Fundación UNIDA
Año 3 Número 30
Octubre 2006
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