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             II CONFERENCIA SOBRE FM Y SFC

Mi impresión sobre la conferencia del sábado 16-12-06, es de satisfacción, de ilusión por haber dado un pasito más.

Recuerdo mi intranquilidad poco antes de llegar al aforo. El miedo de que después del esfuerzo y el trabajo realizado, estuviéramos casi las de casa, las que habíamos colaborado en esta empresa. Todavía recuerdo el sentimiento al abrir esa puerta, es más, el corazón empezó a latirme más rápido cuando me acerqué a preguntar a la persona de información dónde estaba el salón de actos y me dijo: “el pasillo central, allí dónde veas mucha gente”. La sensación al abrir esa puerta y no ver más que espaldas…tener que estar más de una hora de pie, con mi cuerpo dolorido y cansado…pero que alegría…que descanso sentí en ese momento, y ya sabéis, que hablar de descanso en nuestro caso, es como decir que nieva en verano. Acabé sentada en el suelo, como tantas otras personas y aún sabiendo que ese rato, que esos días atrás de bendito trabajo, de bienvenida locura, pasarían factura, como así ha sido, todo eso merecía la pena. No muchas veces puedes escuchar a un PROFESIONAL, a un verdadero médico con vocación, de lo que realmente es su trabajo. Algunos creo que deberían recordar el por qué estudiaron medicina…ante todo, en mi humilde opinión, para dar calidad de vida a las personas, dentro de sus posibilidades. Es algo tan simple como lo que dijo el doctor Félix Zubiri; escuchar al paciente, tomarse su tiempo en escuchar. Si que dijo q con siete minutos que la administración le exige para paciente poco pueden hacer, pero también dijo que si era necesario, se emplaza a esa persona para otro día, la posibilidad de darle una consulta más larga, incluso comentó, que si hacía falta, se va a tomar un café con ella, aunque el café no fuera muy recomendable. Todo esto se resumía en, fuera anécdotas, en escuchar y después en informarnos. Dijo bien claro y alto y varias veces, que no nos llevemos a engaños, que hoy por hoy, no hay nada que cure estas enfermedades, que no saben todavía porque suceden o de dónde vienen, ni las causas. Que desconfiemos muy mucho de quién nos diga que nos va a curar, sea médico o lo que sea.

 Hasta ahora lo que hay son sólo hipótesis. Lo único que se puede hacer es intentar  paliar sus efectos, por medio de la farmacología, aunque no era muy partidario de ella en nuestros casos, solo lo estrictamente necesario y en lo que si estaba más de acuerdo era en un cambio de vida. En evitar todas las situaciones de estrés, hacer ejercicio, paulatino y adecuado a nosotros…etc. Solo os digo que daba gusto oírle, porque repetía una y otra vez; “yo sí creo en la fibromialgia”, “estas enfermedades existen, por mucho que halla compañeros míos que quieran ignorar la evidencia”. No le importó llamar la atención a políticos y médicos. Dijo verdades como puños.

Y que decir de la doctora Charo Casas, psicóloga. Que dulzura y firmeza a la vez en su exposición. Que fácil parecía hacer todo lo que decía, incitaba a querer realizarlo. Nos habló de los duelos a realizar tanto al descubrir que padecemos la enfermedad como cuando, si llegase el caso, un nuevo duelo, si tenemos que pedir una minusvalía o incapacidad. Buscar el positivismo a las cosas, a las situaciones. También abogó por un cambio de vida, de actitud ante las cosas, de afrontamiento a las situaciones, de huir de las tensiones, de darles la vuelta. Y ante todo, quiero recordar su filmina final, preciosa imagen de un océano azul. Para ella, ese océano, representaba la esperanza, algo que siempre tenemos que tener presente.

Fue agradable observar la respuesta de la gente, como lanzaban comentarios en medio de la exposición de los ponentes, con muchísimo respeto, dentro del ambiente coloquial y de acercamiento que los dos ponentes crearon. La afirmación de tantas y tantas cabezas a muchas de las afirmaciones de los doctores. El ver que la gente se sentía identificada con lo que allí se decía y no sólo identificada, si no comprendida, que aún es mucho más.

Como dijo Ana, nuestra presidenta de Frida al finalizar las exposiciones; “que nos encontremos muchos médicos como estos”, se hizo eco de lo que algunas personas se atrevieron a decir a viva voz y que el resto callamos por ese pudor que te da la vergüenza en estos eventos, pero que se reflejaba en nuestras caras que ese era nuestro pensamiento.

El buen gusto de Ana, que por la emoción del momento, improvisó su carta a los Reyes Magos para este año. Les pidió un protocolo de actuación, una aportación económica para formar a los médicos de atención primaria, en estas enfermedades. Les pidió también que nos uniéramos para tener más fuerza, para que se nos oiga y por supuesto, que nos encontremos más profesionales como Félix y Charo.

La guinda final la puso Maite, con su carta, llena de sentimiento, de expresión interna de nuestra enfermedad plasmada en un papel, de fuerza y de esperanza para luchar y sacar todo esto adelante.

Después de todo esto, no quiero olvidar a nuestras chicas Frida más mayores. Allí, detrás de una mesa, en la entrada, recibiendo a cada una de las personas que llegábamos, con su presencia, su amabilidad, su saber estar, esa sensación de paz que te dan nada más verlas. Allí seguían a la salida del evento. Preocupándose de preguntar a la gente sus impresiones y haciéndoles saber que aquí estamos,  para ayudarles en lo que podamos.

La verdad es que todas estas fueron mis impresiones, y alguna más que mi cabeza no ha retenido, ya sabéis la razón. Con estas líneas quería haceros llegar lo que yo experimenté en esta conferencia. El  buen sabor de boca que tengo y la ilusión de seguir luchando por todo esto, que como veis, merece la pena. Pasito a pasito, vamos a llegar lejos.

Nuria 

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