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	<title>Comentarios en: FIBROMIALGIA. 1</title>
	<link>http://fridasociacion.rebuscando.info</link>
	<description>INFORMACION PARA ENFERMOS,FAMILIARES Y COLABORADORES</description>
	<pubDate>Fri, 29 Aug 2008 02:00:48 +0000</pubDate>
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	<item>
		<title>Por: Maite bis</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-115</link>
		<pubDate>Thu, 17 May 2007 09:28:57 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-115</guid>
					<description>En busca de los orígenes de la fibromialgia
 

Actualizado miércoles 16/05/2007 09:36 (CET) 
ISABEL ESPIÑO (elmundo.es)
MADRID.- Las últimas décadas han arrojado algo de luz sobre las causas la fibromialgia, un trastorno de síntomas difusos, fundamentalmente el dolor en puntos de todo el cuerpo. Los expertos saben hoy en día que se trata de un problema en el sistema nervioso central (en el modo en que el cerebro y la médula reciben y transmiten las señales dolorosas), pero todavía quedan muchas incertidumbres. Una revisión repasa algunas de las evidencias que ha dado la Ciencia sobre las causas del trastorno.

La fibromialgia fue reconocida como enfermedad a comienzos de los años 90. Pero "17 años después de que el Colegio Americano de Reumatología estableciese criterios para la fibromialgia, todavía no existe consenso sobre la causa del síndrome, su tratamiento o ni si quiera si merece la consideración de una entidad clínica por sí misma", escribe un equipo de investigadores de la facultad de Medicina de la New York University (EEUU).

Estos especialistas, dirigidos por los reumatólogos Aryeh Abeles y Michael Pillinger, han repasado las evidencias que actualmente existen sobre las causas de la enfermedad. Sus conclusiones se publican en la revista 'Annals of Internal Medicine'.

Aunque inicialmente se pensaba que el problema podía encontrarse en los tejidos periféricos, es decir, un trastorno de origen muscular, las investigaciones han ido mostrando que en realidad se trata de un problema en el proceso de percepción del dolor que tiene sus raíces en el sistema nervioso central. Sin embargo, los autores son muy cautos a la hora de apuntar a una única disfunción: "Dada la complejidad de sus causas, la fibromialgia se entiende mejor desde una perspectiva multidisciplinar y un enfoque demasiado reduccionista puede ser prematuro", matizan.

Es decir, que al igual que el tratamiento de la fibromialgia es multidisciplinar (desde fármacos antidepresivos hasta fisioterapia), también sus causas son una multitud de factores.

Por ejemplo, se ha visto que las personas con esta enfermedad reumática muestran diferencias en los umbrales del dolor. Es decir, que aunque tienen una similar percepción para estímulos normales (frío, calor, presión...), el umbral en el que un estímulo se convierte en doloroso es mucho más bajo.

Varios procesos en el cerebro y la médula espinal presentan anomalías que explicarían esta percepción aberrante del dolor. Por ejemplo, a nivel cerebral se han visto diferencias, con respecto a personas sanas, en la actividad de ciertas áreas cerebrales así como en el flujo sanguíneo ante un estímulo doloroso. A nivel espinal, se ha registrado una mayor excitabilidad de las neuronas que transmiten la información nociceptiva (la señal dolorosa) al cerebro.

También parecen existir desarreglos en mecanismos descendentes (es decir, en pautas que mitigan o inhiben la señal dolorosa), en la actividad de las células gliales (activadas por estímulos que inducen el dolor y encargadas de liberar sustancias neuroactivas) y en la liberación de algunos neurotransmisores.

Tampoco está todavía clara la relación de algunos trastornos psiquiátricos con la fibromialgia, como la depresión, la ansiedad y, sobre todo, el síndrome por estrés postraumático. "Los sucesos traumáticos en las vidas de los pacientes con fibromialgia deberían explorarse, porque pueden contribuir al actual dolor y disfunción", escriben los investigadores. Estos especialistas creen que, "aunque anteriormente no estaba claro si la fibromialgia llevaba a trastornos psiquiátricos o viceversa, cada vez hay más evidencias de que las enfermedades psiquiátricas predisponen al desarrollo del síndrome".

"Lo que sí está claro es que los pacientes con fibromialgia experimentan el dolor de modo diferente de la población general y que lo hacen en ausencia de enfermedad. (...) Para ser eficaces, las futuras terapias de la fibromialgia tienen que responder a los mecanismos de dolor implicados en la enfermedad y a las enfermedades relacionales, y, más probablemente, a ambos", escriben Abeles y Pillinger.

El Mundo.es Salud</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En busca de los orígenes de la fibromialgia</p>
<p>Actualizado miércoles 16/05/2007 09:36 (CET)<br />
ISABEL ESPIÑO (elmundo.es)<br />
MADRID.- Las últimas décadas han arrojado algo de luz sobre las causas la fibromialgia, un trastorno de síntomas difusos, fundamentalmente el dolor en puntos de todo el cuerpo. Los expertos saben hoy en día que se trata de un problema en el sistema nervioso central (en el modo en que el cerebro y la médula reciben y transmiten las señales dolorosas), pero todavía quedan muchas incertidumbres. Una revisión repasa algunas de las evidencias que ha dado la Ciencia sobre las causas del trastorno.</p>
<p>La fibromialgia fue reconocida como enfermedad a comienzos de los años 90. Pero &#8220;17 años después de que el Colegio Americano de Reumatología estableciese criterios para la fibromialgia, todavía no existe consenso sobre la causa del síndrome, su tratamiento o ni si quiera si merece la consideración de una entidad clínica por sí misma&#8221;, escribe un equipo de investigadores de la facultad de Medicina de la New York University (EEUU).</p>
<p>Estos especialistas, dirigidos por los reumatólogos Aryeh Abeles y Michael Pillinger, han repasado las evidencias que actualmente existen sobre las causas de la enfermedad. Sus conclusiones se publican en la revista &#8216;Annals of Internal Medicine&#8217;.</p>
<p>Aunque inicialmente se pensaba que el problema podía encontrarse en los tejidos periféricos, es decir, un trastorno de origen muscular, las investigaciones han ido mostrando que en realidad se trata de un problema en el proceso de percepción del dolor que tiene sus raíces en el sistema nervioso central. Sin embargo, los autores son muy cautos a la hora de apuntar a una única disfunción: &#8220;Dada la complejidad de sus causas, la fibromialgia se entiende mejor desde una perspectiva multidisciplinar y un enfoque demasiado reduccionista puede ser prematuro&#8221;, matizan.</p>
<p>Es decir, que al igual que el tratamiento de la fibromialgia es multidisciplinar (desde fármacos antidepresivos hasta fisioterapia), también sus causas son una multitud de factores.</p>
<p>Por ejemplo, se ha visto que las personas con esta enfermedad reumática muestran diferencias en los umbrales del dolor. Es decir, que aunque tienen una similar percepción para estímulos normales (frío, calor, presión&#8230;), el umbral en el que un estímulo se convierte en doloroso es mucho más bajo.</p>
<p>Varios procesos en el cerebro y la médula espinal presentan anomalías que explicarían esta percepción aberrante del dolor. Por ejemplo, a nivel cerebral se han visto diferencias, con respecto a personas sanas, en la actividad de ciertas áreas cerebrales así como en el flujo sanguíneo ante un estímulo doloroso. A nivel espinal, se ha registrado una mayor excitabilidad de las neuronas que transmiten la información nociceptiva (la señal dolorosa) al cerebro.</p>
<p>También parecen existir desarreglos en mecanismos descendentes (es decir, en pautas que mitigan o inhiben la señal dolorosa), en la actividad de las células gliales (activadas por estímulos que inducen el dolor y encargadas de liberar sustancias neuroactivas) y en la liberación de algunos neurotransmisores.</p>
<p>Tampoco está todavía clara la relación de algunos trastornos psiquiátricos con la fibromialgia, como la depresión, la ansiedad y, sobre todo, el síndrome por estrés postraumático. &#8220;Los sucesos traumáticos en las vidas de los pacientes con fibromialgia deberían explorarse, porque pueden contribuir al actual dolor y disfunción&#8221;, escriben los investigadores. Estos especialistas creen que, &#8220;aunque anteriormente no estaba claro si la fibromialgia llevaba a trastornos psiquiátricos o viceversa, cada vez hay más evidencias de que las enfermedades psiquiátricas predisponen al desarrollo del síndrome&#8221;.</p>
<p>&#8220;Lo que sí está claro es que los pacientes con fibromialgia experimentan el dolor de modo diferente de la población general y que lo hacen en ausencia de enfermedad. (&#823 <img src='http://fridasociacion.rebuscando.info/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> Para ser eficaces, las futuras terapias de la fibromialgia tienen que responder a los mecanismos de dolor implicados en la enfermedad y a las enfermedades relacionales, y, más probablemente, a ambos&#8221;, escriben Abeles y Pillinger.</p>
<p>El Mundo.es Salud
</p>
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				</item>
	<item>
		<title>Por: amalia.cansino</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-102</link>
		<pubDate>Tue, 08 May 2007 08:17:24 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-102</guid>
					<description>Hola: Os escribo porque tengo muchos sintomas de los referidos en vuestra página. LLevo años con dolores, desde los veintitantos. Mi familia está diagnósticada de fibromiálgia leve (madre y dos hermanos).

Tuve una crisis de vertigos muy fuerte en el 92 y no me atendieron bien en la SS. Me mandaron a un sicólogo.
Ahora tengo mas síntomas que nunca. Mi problema es que no puedo tomar antiinflamatorios porque estoy en proceso de curación de una lesión en el esófago por que tengo hernia hiatal con cardias incompetente. 

Bueno, a mi lo que me gustaría es que me recomendarais un especialista en Sevilla que me atendiera "humanamente" y me mandara los ejercicios adecuados. Mi trabajo es muy duro, soy restauradora de obras de arte y tengo que trabajar en la misma postura durante meses por lo que necesito terapia postural. Gracias, un saludo de Amalia</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola: Os escribo porque tengo muchos sintomas de los referidos en vuestra página. LLevo años con dolores, desde los veintitantos. Mi familia está diagnósticada de fibromiálgia leve (madre y dos hermanos).</p>
<p>Tuve una crisis de vertigos muy fuerte en el 92 y no me atendieron bien en la SS. Me mandaron a un sicólogo.<br />
Ahora tengo mas síntomas que nunca. Mi problema es que no puedo tomar antiinflamatorios porque estoy en proceso de curación de una lesión en el esófago por que tengo hernia hiatal con cardias incompetente. </p>
<p>Bueno, a mi lo que me gustaría es que me recomendarais un especialista en Sevilla que me atendiera &#8220;humanamente&#8221; y me mandara los ejercicios adecuados. Mi trabajo es muy duro, soy restauradora de obras de arte y tengo que trabajar en la misma postura durante meses por lo que necesito terapia postural. Gracias, un saludo de Amalia
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	<item>
		<title>Por: Mariasun</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-92</link>
		<pubDate>Thu, 05 Apr 2007 22:52:52 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-92</guid>
					<description>Me presento con mucho cariño  a mi nueva asociación  frida desde zizur ( Navarra). Mi nombre: Mariasun y... como no, soy fibromialgica desde hace casi 16 años ya !. 
Nada nuevo que no sepais  a lo largo de estos años , mi peregrinar al igual que cada una de vosotras.
Este dolor te hace sentir que te ahogas en tus propias lágrimas.
Gracias al dolor una aprende a defenderse.
El tiempo no cura nada, sólo nos enseña a vivir con el dolor...!!!

Saludos para todas.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me presento con mucho cariño  a mi nueva asociación  frida desde zizur ( Navarra). Mi nombre: Mariasun y&#8230; como no, soy fibromialgica desde hace casi 16 años ya !.<br />
Nada nuevo que no sepais  a lo largo de estos años , mi peregrinar al igual que cada una de vosotras.<br />
Este dolor te hace sentir que te ahogas en tus propias lágrimas.<br />
Gracias al dolor una aprende a defenderse.<br />
El tiempo no cura nada, sólo nos enseña a vivir con el dolor&#8230;!!!</p>
<p>Saludos para todas.
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	<item>
		<title>Por: Diana</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-88</link>
		<pubDate>Sun, 25 Mar 2007 19:33:27 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-88</guid>
					<description>Hola... un saludo cordial.
Les escribo desde Colombia.
Soy medica y tengo Fibromialgia. Me parece que este articulo publicado por ustedes es bastante completo y aclara muchas dudas al respecto.
Los felicito!
Quiero preguntarles algo muy puntual: se me duerme el pie y la pierna izquierda, aunque tambien las manos. Recientemente me han hecho el diagnostico de LES. Sera que esta sintomatologia es debida a la fibromailgia como tal? Ya saben que todos estos sintomas inespecificos generan mucha ansiedad.
Gracias por su atencion y su respuesta.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola&#8230; un saludo cordial.<br />
Les escribo desde Colombia.<br />
Soy medica y tengo Fibromialgia. Me parece que este articulo publicado por ustedes es bastante completo y aclara muchas dudas al respecto.<br />
Los felicito!<br />
Quiero preguntarles algo muy puntual: se me duerme el pie y la pierna izquierda, aunque tambien las manos. Recientemente me han hecho el diagnostico de LES. Sera que esta sintomatologia es debida a la fibromailgia como tal? Ya saben que todos estos sintomas inespecificos generan mucha ansiedad.<br />
Gracias por su atencion y su respuesta.
</p>
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	<item>
		<title>Por: Maite bis</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-82</link>
		<pubDate>Fri, 16 Mar 2007 09:59:50 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-82</guid>
					<description>¿Qué es el síndrome de fibromialgia? 
El síndrome de fibromialgia (conocido por las siglas «SFM») es una condición crónica y compleja que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo, y también una variedad de otros síntomas.

Como lo sugiere su nombre, la fibromialgia principalmente afecta los tejidos blandos del cuerpo. El nombre de fibromialgia se deriva de «fibro», o tejidos fibrosos (tales como tendones y ligamentos), «mios», o músculos, y «algia», que significa dolor. Aunque se llamó fibrositosis por muchos años, ahora el nombre preferido es fibromialgia. A diferencia de la artritis, la fibromialgia no ocasiona dolor o hinchazón de las articulaciones; más bien, produce dolor en los tejidos blandos alrededor de las articulaciones y en todo el cuerpo. Puesto que la fibromialgia produce pocos síntomas que se pueden percibir abiertamente, ha llegado a apodarse como la «invalidez invisible». Aunque es más común en mujeres adultas, la fibromialgia también puede afectar a niños, a ancianos y a hombres. 

La fibromialgia es frecuente, ya que la padece entre el 1 y el 3% de la población, lo que supone entre 400.000 y 1.200.000 personas con fibromialgia en España. Puede presentarse como única alteración (fibromialgia primaria) o asociada a otras enfermedades (fibromialgia concomitante). La fibromialgia ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud recientemente y hasta ahora no ha formado parte de las materias que se enseñaban en las Facultades de Medicina 

El dolor ocasionado por la fibromialgia por lo general consiste en dolor o ardor generalizados. Muchas veces, se describe como un dolor de pies a cabeza. Su severidad varía de día en día, y puede cambiar de lugar, llegando a ser más severo en aquellas partes del cuerpo que se usan más (es decir, el cuello, los hombros, la región pélvica y los pies). En algunas personas, el dolor puede ser lo suficientemente intenso para interferir con las tareas diarias y ordinarias, mientras que en otras, sólo les ocasiona un malestar leve. Con frecuencia, el dolor del SFM es acompañado de espasmos en los músculos. Afortunadamente, el SFM no es una condición que incapacite o que sea mortal. 

También, el agotamiento producido por la fibromialgia varía de persona a persona. Va desde una sensación de un ligero cansancio, hasta el agotamiento de una enfermedad como la gripe. Como el dolor, también tiende a aparecer y desaparecer. 

¿Qué la produce? 
Se han descrito casos de fibromialgia que comienzan después de procesos puntuales, como puede ser una infección bacteriana o viral, un accidente de automóvil, la separación matrimonial o el divorcio, un problema con los hijos... En otros casos aparece después de que otra enfermedad conocida limite la calidad de vida del enfermo (artritis reumatoide, lupus eritematoso...). 

Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos. 

Aunque aún no se sabe con certeza, es probable que una respuesta anormal a los factores que producen estrés desempeñe un papel muy importante en esta enfermedad. Los estudios médicos en la fibromialgia se han orientado a analizar si hay lesiones en los músculos, alteraciones en el sistema inmunológico, anomalías psicológicas, problemas hormonales o como se ha señalado previamente alteraciones en los mecanismos protectores del dolor. Se han detectado en el sistema nervioso de personas con fibromialgia, niveles bajos de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor (particularmente la serotonina). Están empezando a aparecer muchos datos prometedores pero aún bajo investigación 

La ansiedad y la depresión se presentan con igual frecuencia en la fibromialgia que en otras enfermedades dolorosas crónicas como pueden ser la lumbalgia o la artritis reumatoide. Por este motivo no se cree que sean fundamentales en la causa de la enfermedad, pero sí en el aumento de los síntomas. 


Fig 1. Mecanismos implicados en la fibromialgia 

¿Cuáles son los síntomas? 
Además de dolor y agotamiento, la fibromialgia también puede ocasionar uno o varios de los siguientes síntomas típicos: 

1. Trastornos del sueño: 

A pesar de dormir las horas suficientes, los pacientes que sufren del SFM pueden despertarse y sentirse todavía cansados, como si hubieran dormido apenas. Por otra parte, pueden experimentar dificultades al tratar de dormirse o en mantenerse dormidos. Algunos también sufren de apnea durante el sueño. Se desconocen las razones por las que la fibromialgia causa que el sueño no sea reparador y otras dificultades del sueño. Sin embargo, las primeras investigaciones que se hicieron en laboratorios de sueño sobre el SFM documentaron interrupciones en la etapa más profunda del sueño (la etapa delta) de algunos pacientes con fibromialgia. 

2. Anquilosamiento: 

Además del dolor, la rigidez del cuerpo puede representar un problema agobiador para las personas con fibromialgia. Esta rigidez puede notarse particularmente temprano en la mañana, después de permanecer sentado por períodos prolongados o de estar de pie sin moverse, o por cambios de la temperatura o de la humedad relativa. 

3. Incremento de dolores de cabeza o de la cara: 

Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar frecuentes jaquecas, tensión o dolores de cabeza de tipo vascular. El dolor de cabeza también puede consistir en un dolor que se dice estar en el área temporal (las sienes) o detrás de los ojos. Se cree que aproximadamente una tercera parte de los pacientes con fibromialgia experimentan dolores y disfunción de la articulación temporomandibular (conocida por las siglas en inglés "TMJ"), que no sólo produce dolores de cabeza sino también dolores de la cara y de las mandíbulas. 

4. Malestar abdominal: 

Muchas personas con SFM experimentan trastornos digestivos, dolores abdominales, meteorismo, estreñimiento y/o diarrea. En conjunto, estos síntomas generalmente se llaman síndrome de cólon irritable. Además, algunos pacientes tienen dificultad para pasar alimentos, lo que según la investigación es un resultado de anormalidades objetivas en el músculo liso que funciona en el esófago. 

5. Problemas genitourinarios: Es posible que los pacientes con SFM se quejen de un aumento en la frecuencia o de mayor urgencia para orinar, típicamente, sin una infección de la vejiga. Algunos pacientes pueden presentar una condición más crónica que es la inflamación dolorosa de la pared de la vejiga, lo cual se conoce como "cistitis intersticial" (CI) ,tambien está asociado al sindrome de prostatitis crónica. En las mujeres, el SFM puede ocasionar que los períodos menstruales sean más dolorosos o que los síntomas del SFM se vuelvan peores durante ese tiempo. En las mujeres, también pueden presentarse otras condiciones, tales como la vestibulitis vulvar o vulvodinia, caracterizadas por dolores en la región de la vulva y por dolores durante el coito. 

6. Parestesia: 

A veces, el SMF se asocia con un entumecimiento u hormigueo (por ejemplo, en las manos o los pies). También conocida como parestesia, la sensación se puede describir como picazón o ardor. 

7. Sensibilidad a la temperatura: 

Los que sufren de la fibromialgia tienden a tener una sensibilidad inusitada a la temperatura ambiente. A diferencia de otras personas en su alrededor, algunos pacientes tienen frío en forma anormal, mientras que otros tienen calor también en forma anormal. A veces, se manifiesta una sensibilidad inusitada al frío en las manos o en los pies, acompañada de cambios de color en la piel. Esta condición se conoce como el "Fenómeno de Raynaud". 

8. Problemas de la piel: 

Síntomas molestos, como prurito, resequedad o manchas, pueden acompañar el SFM. Los pacientes con fibromialgia también pueden experimentar una sensación de hinchazón, particularmente en las extremidades, como en los dedos. Una queja común es que el anillo ya no cabe en un dedo. Sin embargo, este tipo de hinchazón no es equivalente a la inflamación asociada con la artritis; más bien, es una anomalía localizada de la fibromialgia cuya causa es desconocida actualmente. 

9. Síntomas del tórax: 

Los que tienen la fibromialgia y participan en actividades que les obligan a inclinarse hacia adelante (p. ej., escribir a máquina o sentarse a un escritorio, etc.) muchas veces tienen problemas particulares con dolores del pecho o las partes superiores del cuerpo que se conocen como "dolores y disfunciones del tórax". A menudo, estos dolores van acompañados de jadeos y problemas de postura. Algunos pacientes pueden también presentar una condición llamada "costocondralgia", que es un dolor muscular en donde las costillas se unen al esternón. Tales condiciones imitan los síntomas de una enfermedad cardíaca y por consiguiente se equivoca muchas veces en el diagnóstico. (Cualquier persona que experimente dolor torácico, deberá consultar siempre a un médico inmediatamente. ¡Recordemos que las personas con fibromialgia también pueden tener otros problemas de salud!) Las personas que tienen el SFM son susceptibles a una condición cardíaca generalmente asintomática llamada prolapso de la válvula mitral (PVM) en la cual una de las válvulas del corazón se hincha durante un latido, causando un chasquido o soplo. Por lo general, un PVM no es motivo de preocupación en los pacientes con SFM a menos que haya otra condición cardíaca. 

10. Desequilibrio: 

Los pacientes con SFM pueden experimentar problemas de vértigo y/o del equilibrio que se manifiestan de varias maneras. Ya que se cree que la fibromialgia afecta los músculos esqueléticos de seguimiento de los ojos, pueden experimentarse náuseas o "confusión visual" al conducir un carro, al leer un libro o ya sea al seguir objetos con la vista. (Las dificultades con los músculos lisos del ojo también pueden ocasionar otros problemas de foco.) El tener músculos débiles, o puntos hipersensibles en el cuello o problemas de la articulación temporomaxilar (ATM) también pueden producir vértigo o desequilibrio. Los investigadores del Johns Hopkins Medical Center también han demostrado que algunos pacientes con SFM tienen una condición conocida como "hipotensión de origen neurológico" lo que causa, al ponerse de pie, un bajón en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca, produciendo mareos, náuseas y dificultad para pensar con claridad. 

11. Trastornos cognoscitivos: 

Las personas que tienen fibromialgia informan sobre una variedad de síntomas cognoscitivos que tienden a cambiar de día en día. Estos incluyen dificultad para concentrarse, "lentitud mental", pérdida de la memoria, sentirse fácilmente abrumado, etc. 

12. Sensaciones en las piernas: 

A veces, algunos pacientes M SFM presentan un trastorno neurológico conocido como el "síndrome de las piernas inquietas" ("restless leg syndrome, siglas en inglés, RLS). Esta condición es caracterizada por un impulso incontrolable de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o reposando. Un estudio reciente reveló que el 31% de los pacientes con el SFM tiene el RLS. El síndrome también puede ocasionar movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño ("periodic limb movement syndrome", o PLMS, siglas en inglés), lo que puede ser muy molesto al paciente y a su pareja. 

13. Sensibilidad ambiental: 

Es frecuente que la hipersensibilidad a la luz, ruidos, olores y cambios del tiempo; generalmente estas sensibilidades se explican como resultado de la hipervigilancia que se observa en el sistema nervioso de los pacientes del SFM. Una inflamación neurogénica, una respuesta inflamatoria localizada, discreta, que no estimula una respuesta inmune ni se detecta en los análisis, parece que tiene un papel en la comezón y el sarpullido que se ven en pacientes del SFM. Son frecuentes las reacciones parecidas a las alérgicas a toda una gama de sustancias (p. ej., medicamentos, productos químicos, aditivos de los alimentos, contaminantes, etc.), y los pacientes tal vez experimenten una forma de rinitis no alérgica caracterizada por la constipación o excreciones de la nariz y dolor en los senos nasales, pero sin las reacciones inmunológicas que se dan en las condiciones alérgicas. Los médicos Daniel Clauw, M.D., y James Baraniuk, M.D., del Georgetown University Medical Center están llevando a cabo estudios sobre los síntomas que se notan en la nariz y las vías aéreas, así como sobre el dolor y la fatiga en pacientes del SFM, y también sobre el síndrome de la fatiga crónica y el del colon irritable, jaquecas y la cistitis intersticial. 

14. Depresión y ansiedad: 

Aunque con frecuencia, los pacientes con SFM son diagnosticados incorrectamente con trastornos de depresión o ansiedad, ("estás imaginándolo todo"), la investigación ha mostrado repetidas veces que la fibromialgia no es una forma de depresión ni de hipocondría. Sin embargo, siempre que la depresión o la ansiedad ocurran con la fibromialgia, es importante su tratamiento ya que estas condiciones pueden exacerbar el SFM e interferir con el manejo exitoso de los síntomas. 

¿Cómo se diagnostica? 
El diagnóstico de fibromialgia se hace en base a las molestias que se han señalado y a los datos que el médico encuentra al explorar al enfermo. 

En la exploración física de la persona que padece fibromialgia, el médico identifica dolor a la presión en unos puntos determinados del cuerpo. Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 señalados en el siguiente dibujo en una persona con dolor generalizado, se puede hacer el diagnóstico de fibromialgia: 




Fig 2. Puntos dolorosos para el diagnóstico de fibromialgia del American College of Rheumatology 

Otra alteración que se encuentra en la exploración de una persona con fibromialgia es la mayor facilidad para el enrojecimiento de la piel al presionar con la mano en cualquier lugar del cuerpo. 

Esta es la consecuencia de pequeñas alteraciones en la regulación de los sistemas de riego de sangre a la piel. Se está investigando de forma exhaustiva en todo el mundo para encontrar otros métodos de diagnóstico. Ya hay algunos resultados prometedores con algunos test, pero por el momento ninguno es de aplicación a corto plazo. 

Los análisis y las radiografías en esta enfermedad son normales y sirven fundamentalmente para descartar otras enfermedades que se puedan asociar a la fibromialgia. Respecto a los modernos métodos diagnósticos como la resonancia nuclear magnética o el escáner, hay que precisar que cuando el médico conoce la enfermedad y los elementos necesarios para su diagnóstico, no son necesarios, salvo para el estudio de problemas concretos independientes de la fibromialgia. 

Excepto con fines de investigación, tampoco son útiles estudios especiales del sueño,aunque ayudan al diagnostico. 

¿Cómo se trata? 
A pesar de que se puede conseguir una gran mejoría en la calidad de vida de la persona con fibromialgia, en el momento actual no existe un tratamiento que produzca la curación definitiva de esta enfermedad. Los pasos a seguir para el correcto tratamiento de la fibromialgia son: el diagnóstico firme, la explicación de la naturaleza de la enfermedad, la educación para evitar los factores agravantes, el tratamiento de las alteraciones psicológicas asociadas si las hay, el cambio de comportamiento, el ejercicio físico, el tratamiento con medidas locales como infiltraciones y masajes y el uso de analgésicos y otros medicamentos que aumenten la tolerancia al dolor. 

Respecto del diagnóstico firme hay que señalar que el saber que se tiene esta enfermedad va a ahorrar una peregrinación en busca de diagnósticos o tratamientos, va a reducir la ansiedad que produce encontrarse mal sin saber por qué y va a ayudar a fijar objetivos concretos. 

En cuanto a la naturaleza de la enfermedad hay que aclarar que la fibromialgia no tiene nada que ver con el cáncer, no destruye las articulaciones, y no ocasiona lesiones irreversibles ni deformidades. Es necesario evitar los factores que agravan los síntomas. En general si hay alteraciones al caminar (una pierna más corta que otra, calzado inadecuado,...) habrá que corregirlos con alzas, plantillas o zapatos correctores. Si se adoptan posturas forzadas y poco naturales, se fuerzan las inserciones de los músculos que se hacen dolorosas. Por este motivo habrá que cuidar los asientos en el trabajo o en la casa. Hay que evitar levantar o sostener pesos para los que la musculatura de la persona en cuestión no está preparada. 

La obesidad es un factor de sobrecarga músculotendinosa. Por este motivo se recomienda pérdida de peso en las personas obesas con fibromialgia. La ansiedad y la depresión no son la causa de la fibromialgia, pero cuando se asocian a esta enfermedad hacen que su tratamiento sea más difícil; por este motivo es fundamental buscar la presencia de estos problemas y su tratamiento si existen, con la colaboración del psiquiatra. 

Hay que adecuar el comportamiento al padecimiento de esta enfermedad. No basta con ir a buscar los medicamentos al médico. Una actitud positiva ante las cosas de cada día es fundamental. Uno de los elementos claves de la fibromialgia es el saber que la excesiva preocupación por los pequeños problemas, está en la raiz de la enfermedad. Por este motivo hay que procurar un cambio de mentalidad tanto en el enfermo como en los que le rodean, buscando un ambiente familiar relajado y libre de exigencias constantes, Es conveniente marcarse objetivos diarios que se sepa que se pueden cumplir (ir a comprar a tal sitio, no dejar de hacer aquello que se había previsto, intentar no dar a los pequeños problemas de cada día más importancia de la que tienen...) 

De todas las medidas que se han empleado en el tratamiento de la fibromialgia, el ejercicio físico y una adecuada fortaleza muscular son sin duda las más eficaces. Es evidente que el ejercicio por encima de la capacidad física del individuo empeora el doior, lo que invita a abandonarlo. Por eso esta fortaleza muscular se ha de conseguir poco a poco. Pasear, caminar en un tapiz rodante o nadar en una piscina climatizada pueden servir para iniciar el entrenamiento físico. 

Después es mejor el ejercicio en grupos formados en gimnasios o centros de rehabilitación, pero cualquiera vale siempre que no dañe a las articulaciones. Los masajes, los ejercicios de estiramiento muscular, el calor local y algunos tipos de electroterapia ("corrientes"), pueden ser eficaces de forma secundaria. Las inyecciones locales de los puntos dolorosos con anestésicos locales, sobre todo si luego se siguen de un masaje local, son de gran ayuda para los dolores localizados intensos. 

Los calmantes o analgésicos pueden ayudar de forma puntual. La mayoría de los enfermos con fibromialgia los toman, pero su eficacia es parcial y nunca deben ser el único tratamiento. Hay un grupo de medicamentos, que actúan entre otros mecanismos de acción, aumentando los niveles de serotonina, y que mejoran los síntomas en un buen número de enfermos. En general son fármacos antidepresivos usados a dosis más bajas que las que son precisas en la depresión. 

En la fibromialgia aumentan el nivel de percepción del dolor, por lo que el estímulo ha de ser más intenso para producir el mismo dolor. Tardan en actuar 2 a 3 semanas, por lo que hay que tener un poco de paciencia. A veces sobre todo los primeros días de seguir estos tratamientos el paciente puede levantarse peor (como si le hubieran dado una paliza). Hay que aguantar un poco, ya que estos síntomas desaparecen solos. 

Una buena táctica puede ser empezar a tomarlos durante un fin de semana. Respecto del pronóstico los estudios a largo plazo sobre fibromialgia han demostrado que se trata de una enfermedad crónica, pero los síntomas oscilan y varían en frecuencia e intensidad. El futuro respecto del tratamiento de esta enfermedad es esperanzador, ya que las investigaciones sobre fibromialgia están progresando con rapidez. Son especialmente relevantes los avances en el conocimiento de los mecanismos físicos y químicos que se producen en nuestro cuerpo en respuesta a estímulos externos, como el estrés. 

Es cuestión de tiempo que estos adelantos se traduzcan en tratamientos más eficaces. 

Dr. Pérez-Cajaraville, Clínica Universitaria de Navarra</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¿Qué es el síndrome de fibromialgia?<br />
El síndrome de fibromialgia (conocido por las siglas «SFM») es una condición crónica y compleja que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo, y también una variedad de otros síntomas.</p>
<p>Como lo sugiere su nombre, la fibromialgia principalmente afecta los tejidos blandos del cuerpo. El nombre de fibromialgia se deriva de «fibro», o tejidos fibrosos (tales como tendones y ligamentos), «mios», o músculos, y «algia», que significa dolor. Aunque se llamó fibrositosis por muchos años, ahora el nombre preferido es fibromialgia. A diferencia de la artritis, la fibromialgia no ocasiona dolor o hinchazón de las articulaciones; más bien, produce dolor en los tejidos blandos alrededor de las articulaciones y en todo el cuerpo. Puesto que la fibromialgia produce pocos síntomas que se pueden percibir abiertamente, ha llegado a apodarse como la «invalidez invisible». Aunque es más común en mujeres adultas, la fibromialgia también puede afectar a niños, a ancianos y a hombres. </p>
<p>La fibromialgia es frecuente, ya que la padece entre el 1 y el 3% de la población, lo que supone entre 400.000 y 1.200.000 personas con fibromialgia en España. Puede presentarse como única alteración (fibromialgia primaria) o asociada a otras enfermedades (fibromialgia concomitante). La fibromialgia ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud recientemente y hasta ahora no ha formado parte de las materias que se enseñaban en las Facultades de Medicina </p>
<p>El dolor ocasionado por la fibromialgia por lo general consiste en dolor o ardor generalizados. Muchas veces, se describe como un dolor de pies a cabeza. Su severidad varía de día en día, y puede cambiar de lugar, llegando a ser más severo en aquellas partes del cuerpo que se usan más (es decir, el cuello, los hombros, la región pélvica y los pies). En algunas personas, el dolor puede ser lo suficientemente intenso para interferir con las tareas diarias y ordinarias, mientras que en otras, sólo les ocasiona un malestar leve. Con frecuencia, el dolor del SFM es acompañado de espasmos en los músculos. Afortunadamente, el SFM no es una condición que incapacite o que sea mortal. </p>
<p>También, el agotamiento producido por la fibromialgia varía de persona a persona. Va desde una sensación de un ligero cansancio, hasta el agotamiento de una enfermedad como la gripe. Como el dolor, también tiende a aparecer y desaparecer. </p>
<p>¿Qué la produce?<br />
Se han descrito casos de fibromialgia que comienzan después de procesos puntuales, como puede ser una infección bacteriana o viral, un accidente de automóvil, la separación matrimonial o el divorcio, un problema con los hijos&#8230; En otros casos aparece después de que otra enfermedad conocida limite la calidad de vida del enfermo (artritis reumatoide, lupus eritematoso&#8230;). </p>
<p>Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos. </p>
<p>Aunque aún no se sabe con certeza, es probable que una respuesta anormal a los factores que producen estrés desempeñe un papel muy importante en esta enfermedad. Los estudios médicos en la fibromialgia se han orientado a analizar si hay lesiones en los músculos, alteraciones en el sistema inmunológico, anomalías psicológicas, problemas hormonales o como se ha señalado previamente alteraciones en los mecanismos protectores del dolor. Se han detectado en el sistema nervioso de personas con fibromialgia, niveles bajos de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor (particularmente la serotonina). Están empezando a aparecer muchos datos prometedores pero aún bajo investigación </p>
<p>La ansiedad y la depresión se presentan con igual frecuencia en la fibromialgia que en otras enfermedades dolorosas crónicas como pueden ser la lumbalgia o la artritis reumatoide. Por este motivo no se cree que sean fundamentales en la causa de la enfermedad, pero sí en el aumento de los síntomas. </p>
<p>Fig 1. Mecanismos implicados en la fibromialgia </p>
<p>¿Cuáles son los síntomas?<br />
Además de dolor y agotamiento, la fibromialgia también puede ocasionar uno o varios de los siguientes síntomas típicos: </p>
<p>1. Trastornos del sueño: </p>
<p>A pesar de dormir las horas suficientes, los pacientes que sufren del SFM pueden despertarse y sentirse todavía cansados, como si hubieran dormido apenas. Por otra parte, pueden experimentar dificultades al tratar de dormirse o en mantenerse dormidos. Algunos también sufren de apnea durante el sueño. Se desconocen las razones por las que la fibromialgia causa que el sueño no sea reparador y otras dificultades del sueño. Sin embargo, las primeras investigaciones que se hicieron en laboratorios de sueño sobre el SFM documentaron interrupciones en la etapa más profunda del sueño (la etapa delta) de algunos pacientes con fibromialgia. </p>
<p>2. Anquilosamiento: </p>
<p>Además del dolor, la rigidez del cuerpo puede representar un problema agobiador para las personas con fibromialgia. Esta rigidez puede notarse particularmente temprano en la mañana, después de permanecer sentado por períodos prolongados o de estar de pie sin moverse, o por cambios de la temperatura o de la humedad relativa. </p>
<p>3. Incremento de dolores de cabeza o de la cara: </p>
<p>Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar frecuentes jaquecas, tensión o dolores de cabeza de tipo vascular. El dolor de cabeza también puede consistir en un dolor que se dice estar en el área temporal (las sienes) o detrás de los ojos. Se cree que aproximadamente una tercera parte de los pacientes con fibromialgia experimentan dolores y disfunción de la articulación temporomandibular (conocida por las siglas en inglés &#8220;TMJ&#8221;), que no sólo produce dolores de cabeza sino también dolores de la cara y de las mandíbulas. </p>
<p>4. Malestar abdominal: </p>
<p>Muchas personas con SFM experimentan trastornos digestivos, dolores abdominales, meteorismo, estreñimiento y/o diarrea. En conjunto, estos síntomas generalmente se llaman síndrome de cólon irritable. Además, algunos pacientes tienen dificultad para pasar alimentos, lo que según la investigación es un resultado de anormalidades objetivas en el músculo liso que funciona en el esófago. </p>
<p>5. Problemas genitourinarios: Es posible que los pacientes con SFM se quejen de un aumento en la frecuencia o de mayor urgencia para orinar, típicamente, sin una infección de la vejiga. Algunos pacientes pueden presentar una condición más crónica que es la inflamación dolorosa de la pared de la vejiga, lo cual se conoce como &#8220;cistitis intersticial&#8221; (CI) ,tambien está asociado al sindrome de prostatitis crónica. En las mujeres, el SFM puede ocasionar que los períodos menstruales sean más dolorosos o que los síntomas del SFM se vuelvan peores durante ese tiempo. En las mujeres, también pueden presentarse otras condiciones, tales como la vestibulitis vulvar o vulvodinia, caracterizadas por dolores en la región de la vulva y por dolores durante el coito. </p>
<p>6. Parestesia: </p>
<p>A veces, el SMF se asocia con un entumecimiento u hormigueo (por ejemplo, en las manos o los pies). También conocida como parestesia, la sensación se puede describir como picazón o ardor. </p>
<p>7. Sensibilidad a la temperatura: </p>
<p>Los que sufren de la fibromialgia tienden a tener una sensibilidad inusitada a la temperatura ambiente. A diferencia de otras personas en su alrededor, algunos pacientes tienen frío en forma anormal, mientras que otros tienen calor también en forma anormal. A veces, se manifiesta una sensibilidad inusitada al frío en las manos o en los pies, acompañada de cambios de color en la piel. Esta condición se conoce como el &#8220;Fenómeno de Raynaud&#8221;. </p>
<p>8. Problemas de la piel: </p>
<p>Síntomas molestos, como prurito, resequedad o manchas, pueden acompañar el SFM. Los pacientes con fibromialgia también pueden experimentar una sensación de hinchazón, particularmente en las extremidades, como en los dedos. Una queja común es que el anillo ya no cabe en un dedo. Sin embargo, este tipo de hinchazón no es equivalente a la inflamación asociada con la artritis; más bien, es una anomalía localizada de la fibromialgia cuya causa es desconocida actualmente. </p>
<p>9. Síntomas del tórax: </p>
<p>Los que tienen la fibromialgia y participan en actividades que les obligan a inclinarse hacia adelante (p. ej., escribir a máquina o sentarse a un escritorio, etc.) muchas veces tienen problemas particulares con dolores del pecho o las partes superiores del cuerpo que se conocen como &#8220;dolores y disfunciones del tórax&#8221;. A menudo, estos dolores van acompañados de jadeos y problemas de postura. Algunos pacientes pueden también presentar una condición llamada &#8220;costocondralgia&#8221;, que es un dolor muscular en donde las costillas se unen al esternón. Tales condiciones imitan los síntomas de una enfermedad cardíaca y por consiguiente se equivoca muchas veces en el diagnóstico. (Cualquier persona que experimente dolor torácico, deberá consultar siempre a un médico inmediatamente. ¡Recordemos que las personas con fibromialgia también pueden tener otros problemas de salud!) Las personas que tienen el SFM son susceptibles a una condición cardíaca generalmente asintomática llamada prolapso de la válvula mitral (PVM) en la cual una de las válvulas del corazón se hincha durante un latido, causando un chasquido o soplo. Por lo general, un PVM no es motivo de preocupación en los pacientes con SFM a menos que haya otra condición cardíaca. </p>
<p>10. Desequilibrio: </p>
<p>Los pacientes con SFM pueden experimentar problemas de vértigo y/o del equilibrio que se manifiestan de varias maneras. Ya que se cree que la fibromialgia afecta los músculos esqueléticos de seguimiento de los ojos, pueden experimentarse náuseas o &#8220;confusión visual&#8221; al conducir un carro, al leer un libro o ya sea al seguir objetos con la vista. (Las dificultades con los músculos lisos del ojo también pueden ocasionar otros problemas de foco.) El tener músculos débiles, o puntos hipersensibles en el cuello o problemas de la articulación temporomaxilar (ATM) también pueden producir vértigo o desequilibrio. Los investigadores del Johns Hopkins Medical Center también han demostrado que algunos pacientes con SFM tienen una condición conocida como &#8220;hipotensión de origen neurológico&#8221; lo que causa, al ponerse de pie, un bajón en la presión arterial y en la frecuencia cardíaca, produciendo mareos, náuseas y dificultad para pensar con claridad. </p>
<p>11. Trastornos cognoscitivos: </p>
<p>Las personas que tienen fibromialgia informan sobre una variedad de síntomas cognoscitivos que tienden a cambiar de día en día. Estos incluyen dificultad para concentrarse, &#8220;lentitud mental&#8221;, pérdida de la memoria, sentirse fácilmente abrumado, etc. </p>
<p>12. Sensaciones en las piernas: </p>
<p>A veces, algunos pacientes M SFM presentan un trastorno neurológico conocido como el &#8220;síndrome de las piernas inquietas&#8221; (&#8221;restless leg syndrome, siglas en inglés, RLS). Esta condición es caracterizada por un impulso incontrolable de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o reposando. Un estudio reciente reveló que el 31% de los pacientes con el SFM tiene el RLS. El síndrome también puede ocasionar movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño (&#8221;periodic limb movement syndrome&#8221;, o PLMS, siglas en inglés), lo que puede ser muy molesto al paciente y a su pareja. </p>
<p>13. Sensibilidad ambiental: </p>
<p>Es frecuente que la hipersensibilidad a la luz, ruidos, olores y cambios del tiempo; generalmente estas sensibilidades se explican como resultado de la hipervigilancia que se observa en el sistema nervioso de los pacientes del SFM. Una inflamación neurogénica, una respuesta inflamatoria localizada, discreta, que no estimula una respuesta inmune ni se detecta en los análisis, parece que tiene un papel en la comezón y el sarpullido que se ven en pacientes del SFM. Son frecuentes las reacciones parecidas a las alérgicas a toda una gama de sustancias (p. ej., medicamentos, productos químicos, aditivos de los alimentos, contaminantes, etc.), y los pacientes tal vez experimenten una forma de rinitis no alérgica caracterizada por la constipación o excreciones de la nariz y dolor en los senos nasales, pero sin las reacciones inmunológicas que se dan en las condiciones alérgicas. Los médicos Daniel Clauw, M.D., y James Baraniuk, M.D., del Georgetown University Medical Center están llevando a cabo estudios sobre los síntomas que se notan en la nariz y las vías aéreas, así como sobre el dolor y la fatiga en pacientes del SFM, y también sobre el síndrome de la fatiga crónica y el del colon irritable, jaquecas y la cistitis intersticial. </p>
<p>14. Depresión y ansiedad: </p>
<p>Aunque con frecuencia, los pacientes con SFM son diagnosticados incorrectamente con trastornos de depresión o ansiedad, (&#8221;estás imaginándolo todo&#8221;), la investigación ha mostrado repetidas veces que la fibromialgia no es una forma de depresión ni de hipocondría. Sin embargo, siempre que la depresión o la ansiedad ocurran con la fibromialgia, es importante su tratamiento ya que estas condiciones pueden exacerbar el SFM e interferir con el manejo exitoso de los síntomas. </p>
<p>¿Cómo se diagnostica?<br />
El diagnóstico de fibromialgia se hace en base a las molestias que se han señalado y a los datos que el médico encuentra al explorar al enfermo. </p>
<p>En la exploración física de la persona que padece fibromialgia, el médico identifica dolor a la presión en unos puntos determinados del cuerpo. Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 señalados en el siguiente dibujo en una persona con dolor generalizado, se puede hacer el diagnóstico de fibromialgia: </p>
<p>Fig 2. Puntos dolorosos para el diagnóstico de fibromialgia del American College of Rheumatology </p>
<p>Otra alteración que se encuentra en la exploración de una persona con fibromialgia es la mayor facilidad para el enrojecimiento de la piel al presionar con la mano en cualquier lugar del cuerpo. </p>
<p>Esta es la consecuencia de pequeñas alteraciones en la regulación de los sistemas de riego de sangre a la piel. Se está investigando de forma exhaustiva en todo el mundo para encontrar otros métodos de diagnóstico. Ya hay algunos resultados prometedores con algunos test, pero por el momento ninguno es de aplicación a corto plazo. </p>
<p>Los análisis y las radiografías en esta enfermedad son normales y sirven fundamentalmente para descartar otras enfermedades que se puedan asociar a la fibromialgia. Respecto a los modernos métodos diagnósticos como la resonancia nuclear magnética o el escáner, hay que precisar que cuando el médico conoce la enfermedad y los elementos necesarios para su diagnóstico, no son necesarios, salvo para el estudio de problemas concretos independientes de la fibromialgia. </p>
<p>Excepto con fines de investigación, tampoco son útiles estudios especiales del sueño,aunque ayudan al diagnostico. </p>
<p>¿Cómo se trata?<br />
A pesar de que se puede conseguir una gran mejoría en la calidad de vida de la persona con fibromialgia, en el momento actual no existe un tratamiento que produzca la curación definitiva de esta enfermedad. Los pasos a seguir para el correcto tratamiento de la fibromialgia son: el diagnóstico firme, la explicación de la naturaleza de la enfermedad, la educación para evitar los factores agravantes, el tratamiento de las alteraciones psicológicas asociadas si las hay, el cambio de comportamiento, el ejercicio físico, el tratamiento con medidas locales como infiltraciones y masajes y el uso de analgésicos y otros medicamentos que aumenten la tolerancia al dolor. </p>
<p>Respecto del diagnóstico firme hay que señalar que el saber que se tiene esta enfermedad va a ahorrar una peregrinación en busca de diagnósticos o tratamientos, va a reducir la ansiedad que produce encontrarse mal sin saber por qué y va a ayudar a fijar objetivos concretos. </p>
<p>En cuanto a la naturaleza de la enfermedad hay que aclarar que la fibromialgia no tiene nada que ver con el cáncer, no destruye las articulaciones, y no ocasiona lesiones irreversibles ni deformidades. Es necesario evitar los factores que agravan los síntomas. En general si hay alteraciones al caminar (una pierna más corta que otra, calzado inadecuado,&#823 <img src='http://fridasociacion.rebuscando.info/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> habrá que corregirlos con alzas, plantillas o zapatos correctores. Si se adoptan posturas forzadas y poco naturales, se fuerzan las inserciones de los músculos que se hacen dolorosas. Por este motivo habrá que cuidar los asientos en el trabajo o en la casa. Hay que evitar levantar o sostener pesos para los que la musculatura de la persona en cuestión no está preparada. </p>
<p>La obesidad es un factor de sobrecarga músculotendinosa. Por este motivo se recomienda pérdida de peso en las personas obesas con fibromialgia. La ansiedad y la depresión no son la causa de la fibromialgia, pero cuando se asocian a esta enfermedad hacen que su tratamiento sea más difícil; por este motivo es fundamental buscar la presencia de estos problemas y su tratamiento si existen, con la colaboración del psiquiatra. </p>
<p>Hay que adecuar el comportamiento al padecimiento de esta enfermedad. No basta con ir a buscar los medicamentos al médico. Una actitud positiva ante las cosas de cada día es fundamental. Uno de los elementos claves de la fibromialgia es el saber que la excesiva preocupación por los pequeños problemas, está en la raiz de la enfermedad. Por este motivo hay que procurar un cambio de mentalidad tanto en el enfermo como en los que le rodean, buscando un ambiente familiar relajado y libre de exigencias constantes, Es conveniente marcarse objetivos diarios que se sepa que se pueden cumplir (ir a comprar a tal sitio, no dejar de hacer aquello que se había previsto, intentar no dar a los pequeños problemas de cada día más importancia de la que tienen&#823 <img src='http://fridasociacion.rebuscando.info/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p>De todas las medidas que se han empleado en el tratamiento de la fibromialgia, el ejercicio físico y una adecuada fortaleza muscular son sin duda las más eficaces. Es evidente que el ejercicio por encima de la capacidad física del individuo empeora el doior, lo que invita a abandonarlo. Por eso esta fortaleza muscular se ha de conseguir poco a poco. Pasear, caminar en un tapiz rodante o nadar en una piscina climatizada pueden servir para iniciar el entrenamiento físico. </p>
<p>Después es mejor el ejercicio en grupos formados en gimnasios o centros de rehabilitación, pero cualquiera vale siempre que no dañe a las articulaciones. Los masajes, los ejercicios de estiramiento muscular, el calor local y algunos tipos de electroterapia (&#8221;corrientes&#8221;), pueden ser eficaces de forma secundaria. Las inyecciones locales de los puntos dolorosos con anestésicos locales, sobre todo si luego se siguen de un masaje local, son de gran ayuda para los dolores localizados intensos. </p>
<p>Los calmantes o analgésicos pueden ayudar de forma puntual. La mayoría de los enfermos con fibromialgia los toman, pero su eficacia es parcial y nunca deben ser el único tratamiento. Hay un grupo de medicamentos, que actúan entre otros mecanismos de acción, aumentando los niveles de serotonina, y que mejoran los síntomas en un buen número de enfermos. En general son fármacos antidepresivos usados a dosis más bajas que las que son precisas en la depresión. </p>
<p>En la fibromialgia aumentan el nivel de percepción del dolor, por lo que el estímulo ha de ser más intenso para producir el mismo dolor. Tardan en actuar 2 a 3 semanas, por lo que hay que tener un poco de paciencia. A veces sobre todo los primeros días de seguir estos tratamientos el paciente puede levantarse peor (como si le hubieran dado una paliza). Hay que aguantar un poco, ya que estos síntomas desaparecen solos. </p>
<p>Una buena táctica puede ser empezar a tomarlos durante un fin de semana. Respecto del pronóstico los estudios a largo plazo sobre fibromialgia han demostrado que se trata de una enfermedad crónica, pero los síntomas oscilan y varían en frecuencia e intensidad. El futuro respecto del tratamiento de esta enfermedad es esperanzador, ya que las investigaciones sobre fibromialgia están progresando con rapidez. Son especialmente relevantes los avances en el conocimiento de los mecanismos físicos y químicos que se producen en nuestro cuerpo en respuesta a estímulos externos, como el estrés. </p>
<p>Es cuestión de tiempo que estos adelantos se traduzcan en tratamientos más eficaces. </p>
<p>Dr. Pérez-Cajaraville, Clínica Universitaria de Navarra
</p>
]]></content:encoded>
				</item>
	<item>
		<title>Por: Maite bis</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-81</link>
		<pubDate>Fri, 16 Mar 2007 09:48:41 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-81</guid>
					<description>EL DOLOR DEL ALMA 

Podemos entender que los diferentes tipos de dolores tienen varias etiologías y que un dolor crónico podría, incluso, estar provocando síntomas más complejos. Para la atenuación o erradicación de éstos, en nuestro Instituto y en relación a los casos que hemos tratado, no buscamos el dolor corporal que ya sabemos dónde se encuentra instaurado. Nosotros tratamos esta enfermedad como otras muchas, desde el punto de vista de la somatización, buscando un dolor más profundo que se estaría arrastrando quizás desde la infancia, a causa de un estado de sufrimiento permanente, donde uno mismo “se va tirando encima” aquel persistente e intenso dolor. 

El cuerpo es quien al final, puede acabar registrando y manifestando los mayores dolores que una enfermedad pueda causar, en este caso, la denominada fibromialgia. Esta enfermedad afecta también aquellas personas que se responsabilizan excesivamente, tanto a nivel personal y familiar como laboral, “echándose encima el peso de la vida”, no sabiendo vivir de otra manera. Este exceso de peso se vuelve permanente y se convierte en dolor y cansancio crónicos. 

Nuestros tratamientos se centran en una terapia de desbloqueo psíquico de todo aquello que represente y signifique dolor para la persona, intentando que ésta resurja y se encamine hacia una vida tranquila y de bienestar. Para hacerlo, combinaremos la terapéutica tradicional con la terapia psicobioenergética, siempre ajustándonos a las características del paciente, proporcionándole un mejor tratamiento personalizado, a su justa medida. 

Querríamos que todos aquellos que padecieran cansancio y dolor crónico abrigaran con nosotros la esperanza de qué a través de un tratamiento nuevo puedan paliar aquella molesta sintomatología que tanto desespera a la persona y le impide disfrutar de una vida feliz. 

Desde la filosofía de nuestra institución, creemos y defendemos que si tenemos la capacidad de cambiar el dolor por amor y el padecimiento por alegría, ¿por qué no intentarlo? Si podemos intentar otra oportunidad, considerando la posibilidad de ser felices por encima de la creencia de qué “la vida me ha castigado”... Si llegamos a pensar que en realidad “la vida me está avisando” a través de aquel dolor, si nos convencemos de qué tenemos que cambiar y corregir aspectos de aquella vida nuestra, quizás entonces, dejaremos de padecer tanto. 

Todavía podríamos reflexionar más y llegar a la conclusión de que otras enfermedades podrían haber sido vía y canal de somatización del “gran peso soportado por nuestro cuerpo” y quizás no tuvieran curación posible. 

Desde mi humilde experiencia, creo que el alma expresa su dolor a través del cuerpo. Si curamos el alma, curamos el cuerpo. 


Lorenzo Amaro Medina 
Director del Instituto Superior de Ciencias Terapéuticas y Educativas (ISCTE)</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>EL DOLOR DEL ALMA </p>
<p>Podemos entender que los diferentes tipos de dolores tienen varias etiologías y que un dolor crónico podría, incluso, estar provocando síntomas más complejos. Para la atenuación o erradicación de éstos, en nuestro Instituto y en relación a los casos que hemos tratado, no buscamos el dolor corporal que ya sabemos dónde se encuentra instaurado. Nosotros tratamos esta enfermedad como otras muchas, desde el punto de vista de la somatización, buscando un dolor más profundo que se estaría arrastrando quizás desde la infancia, a causa de un estado de sufrimiento permanente, donde uno mismo “se va tirando encima” aquel persistente e intenso dolor. </p>
<p>El cuerpo es quien al final, puede acabar registrando y manifestando los mayores dolores que una enfermedad pueda causar, en este caso, la denominada fibromialgia. Esta enfermedad afecta también aquellas personas que se responsabilizan excesivamente, tanto a nivel personal y familiar como laboral, “echándose encima el peso de la vida”, no sabiendo vivir de otra manera. Este exceso de peso se vuelve permanente y se convierte en dolor y cansancio crónicos. </p>
<p>Nuestros tratamientos se centran en una terapia de desbloqueo psíquico de todo aquello que represente y signifique dolor para la persona, intentando que ésta resurja y se encamine hacia una vida tranquila y de bienestar. Para hacerlo, combinaremos la terapéutica tradicional con la terapia psicobioenergética, siempre ajustándonos a las características del paciente, proporcionándole un mejor tratamiento personalizado, a su justa medida. </p>
<p>Querríamos que todos aquellos que padecieran cansancio y dolor crónico abrigaran con nosotros la esperanza de qué a través de un tratamiento nuevo puedan paliar aquella molesta sintomatología que tanto desespera a la persona y le impide disfrutar de una vida feliz. </p>
<p>Desde la filosofía de nuestra institución, creemos y defendemos que si tenemos la capacidad de cambiar el dolor por amor y el padecimiento por alegría, ¿por qué no intentarlo? Si podemos intentar otra oportunidad, considerando la posibilidad de ser felices por encima de la creencia de qué “la vida me ha castigado”&#8230; Si llegamos a pensar que en realidad “la vida me está avisando” a través de aquel dolor, si nos convencemos de qué tenemos que cambiar y corregir aspectos de aquella vida nuestra, quizás entonces, dejaremos de padecer tanto. </p>
<p>Todavía podríamos reflexionar más y llegar a la conclusión de que otras enfermedades podrían haber sido vía y canal de somatización del “gran peso soportado por nuestro cuerpo” y quizás no tuvieran curación posible. </p>
<p>Desde mi humilde experiencia, creo que el alma expresa su dolor a través del cuerpo. Si curamos el alma, curamos el cuerpo. </p>
<p>Lorenzo Amaro Medina<br />
Director del Instituto Superior de Ciencias Terapéuticas y Educativas (ISCTE)
</p>
]]></content:encoded>
				</item>
	<item>
		<title>Por: Maite bis</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-79</link>
		<pubDate>Fri, 16 Mar 2007 09:38:06 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-79</guid>
					<description>FM: PATRÓN DE COMPORTAMIENTO Y TRATAMIENTO PSICOLÓGICO 
La fibromialgia es el término con que se denomina una situación crónica y compleja que causa dolores generalizados y que afecta las esferas biológica, psicológica y social del enfermo. Este síndrome incluye, además del dolor musculoesquelético generalizado, mayor o menor grado de rigidez y fatiga, trastornos del sueño y presencia de puntos dolorosos específicos a la presión. 

El desconocimiento de los factores que causan la enfermedad y la ausencia de anormalidades fisiopatológicas reproducibles ha comportado que varios autores apunten que los factores psicológicos pueden tener un papel importante tanto en el inicio como en el mantenimiento del cuadro patológico. 

Pero el hallazgo de estos factores no debe ir dirigida a la búsqueda de probables causas psicológicas de la enfermedad, si no orientada a identificar los posibles mecanismos psicológicos que puedan estar asociados (y de qué manera) a la sintomatología del síndrome fibromiálgico. Es decir, tenemos que centrar la atención en aquellos aspectos del comportamiento que inciden de manera clara en el dolor y sus consecuencias. Aspectos como la elevada implicación laboral, el nivel de actividad y objetivos ejecutivos excesivos, el patrón de urgencia, las dificultades para el tiempo libre y por pedir ayuda o bien las dificultades por manejar emociones como la ira, que configuran un patrón de comportamiento implicado en la experiencia del dolor. Y en aquellas consecuencias conductuales de la enfermedad como las incapacidades que provoca en las actividades de la vida cotidiana como la incapacidad funcional, la capacidad percibida (física y emocional), las relaciones familiares, sociales o profesionales, y la mayor frecuencia de alteraciones emocionales en forma de sintomatología depresiva y trastornos de ansiedad. 

La evaluación de estos aspectos del comportamiento nos permite poder diseñar el tipo de tratamiento psicológico más eficaz posible en la actualidad y poderlo integrar en el contexto más amplio del tratamiento multidisciplinario, que implica la colaboración de diferentes profesionales (médico, psicólogo, fisioterapeuta y terapeuta ocupacional) que abarcan los diferentes aspectos de la enfermedad. 

Por lo tanto, los elementos psicológicos que han demostrado ser útiles en el tratamiento son aquellos que además de ir dirigidos a paliar los síntomas de ansiedad y la patología depresiva, enfocan sus objetivos terapéuticos a desarrollar, entrenar y adquirir estrategias de afrontamiento para disminuir la intensidad y las conductas de dolor, reducir o cambiar los pensamientos negativos y la percepción de indefensión y, en definitiva, aumentar la percepción de control de la situación. 

Para lograr estos cambios de comportamiento la terapia psicológica tiene que tener los tres tipos de componentes que podemos ver a la mesa. 

A) Programas de modificación del comportamiento: 

• Dirigidos a aumentar el nivel funcional de las tareas cotidianas 

• Reducción de las conductas de dolor 

• Control de estímulos ambientales y supresión de los reforzadores del dolor 

B) Autocontrol de las variables fisiológicas: 

• Entrenamiento en relajación muscular 

• Modificación de la tensión muscular excesiva 

• Reducción de la activación emocional general 

C) Terapia cognitivoconductual: 

• Estrategias cognitivas basadas en la distracción 

• Transformación imaginativa del dolor y del contexto 

• Concepto de autoeficacia. Estrategias de afrontamiento 

• Creencias de control 


Josep M. Peri Nogués 
Dr. en Psicología. Especialista en Psicología Clínica 
Unidad de Fibromialgia. Hospital Clínico. Barcelona 
Docente del Master en Psicología Clínica y de la Salud de ISEP Formación (Instituto Superior de Estudios Psicológicos, ISEP) (www.isep.es)</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>FM: PATRÓN DE COMPORTAMIENTO Y TRATAMIENTO PSICOLÓGICO<br />
La fibromialgia es el término con que se denomina una situación crónica y compleja que causa dolores generalizados y que afecta las esferas biológica, psicológica y social del enfermo. Este síndrome incluye, además del dolor musculoesquelético generalizado, mayor o menor grado de rigidez y fatiga, trastornos del sueño y presencia de puntos dolorosos específicos a la presión. </p>
<p>El desconocimiento de los factores que causan la enfermedad y la ausencia de anormalidades fisiopatológicas reproducibles ha comportado que varios autores apunten que los factores psicológicos pueden tener un papel importante tanto en el inicio como en el mantenimiento del cuadro patológico. </p>
<p>Pero el hallazgo de estos factores no debe ir dirigida a la búsqueda de probables causas psicológicas de la enfermedad, si no orientada a identificar los posibles mecanismos psicológicos que puedan estar asociados (y de qué manera) a la sintomatología del síndrome fibromiálgico. Es decir, tenemos que centrar la atención en aquellos aspectos del comportamiento que inciden de manera clara en el dolor y sus consecuencias. Aspectos como la elevada implicación laboral, el nivel de actividad y objetivos ejecutivos excesivos, el patrón de urgencia, las dificultades para el tiempo libre y por pedir ayuda o bien las dificultades por manejar emociones como la ira, que configuran un patrón de comportamiento implicado en la experiencia del dolor. Y en aquellas consecuencias conductuales de la enfermedad como las incapacidades que provoca en las actividades de la vida cotidiana como la incapacidad funcional, la capacidad percibida (física y emocional), las relaciones familiares, sociales o profesionales, y la mayor frecuencia de alteraciones emocionales en forma de sintomatología depresiva y trastornos de ansiedad. </p>
<p>La evaluación de estos aspectos del comportamiento nos permite poder diseñar el tipo de tratamiento psicológico más eficaz posible en la actualidad y poderlo integrar en el contexto más amplio del tratamiento multidisciplinario, que implica la colaboración de diferentes profesionales (médico, psicólogo, fisioterapeuta y terapeuta ocupacional) que abarcan los diferentes aspectos de la enfermedad. </p>
<p>Por lo tanto, los elementos psicológicos que han demostrado ser útiles en el tratamiento son aquellos que además de ir dirigidos a paliar los síntomas de ansiedad y la patología depresiva, enfocan sus objetivos terapéuticos a desarrollar, entrenar y adquirir estrategias de afrontamiento para disminuir la intensidad y las conductas de dolor, reducir o cambiar los pensamientos negativos y la percepción de indefensión y, en definitiva, aumentar la percepción de control de la situación. </p>
<p>Para lograr estos cambios de comportamiento la terapia psicológica tiene que tener los tres tipos de componentes que podemos ver a la mesa. </p>
<p>A) Programas de modificación del comportamiento: </p>
<p>• Dirigidos a aumentar el nivel funcional de las tareas cotidianas </p>
<p>• Reducción de las conductas de dolor </p>
<p>• Control de estímulos ambientales y supresión de los reforzadores del dolor </p>
<p>B) Autocontrol de las variables fisiológicas: </p>
<p>• Entrenamiento en relajación muscular </p>
<p>• Modificación de la tensión muscular excesiva </p>
<p>• Reducción de la activación emocional general </p>
<p>C) Terapia cognitivoconductual: </p>
<p>• Estrategias cognitivas basadas en la distracción </p>
<p>• Transformación imaginativa del dolor y del contexto </p>
<p>• Concepto de autoeficacia. Estrategias de afrontamiento </p>
<p>• Creencias de control </p>
<p>Josep M. Peri Nogués<br />
Dr. en Psicología. Especialista en Psicología Clínica<br />
Unidad de Fibromialgia. Hospital Clínico. Barcelona<br />
Docente del Master en Psicología Clínica y de la Salud de ISEP Formación (Instituto Superior de Estudios Psicológicos, ISEP) (www.isep.es)
</p>
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				</item>
	<item>
		<title>Por: Maite bis</title>
		<link>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-77</link>
		<pubDate>Fri, 16 Mar 2007 09:36:34 +0000</pubDate>
		<guid>http://fridasociacion.rebuscando.info/fibromialgia-1/#comment-77</guid>
					<description>El dolor constituye un fenómeno psicológico que posee varias características que van más allá de la intensidad, la localización o la duración de una sensación dolorosa. Así, la definición científica más reciente ya recoge la idea de que el dolor representa una experiencia sensorial y emocional desagradable. Del mismo modo, las investigaciones recientes han puesto de manifiesto que otros factores psicológicos como la atención, la memoria, las emociones o el contexto social pueden modificar la percepción del dolor. En definitiva, experimentar el dolor es un comportamiento complejo controlado por el sistema nervioso que permite la adaptación de los individuos a su medio ambiente. Esta capacidad para procesar el dolor posee, al menos, tres funciones adaptativas en los individuos sanos: en primer lugar, el dolor sirve como señal de alarma para indicar la existencia de un daño corporal; asimismo, la experiencia del dolor permite que el individuo inicie conductas que ayuden a reparar el daño corporal sufrido; por último, la expresión del dolor permite advertir a otros individuos sobre la existencia de un peligro que podría dañarlos a ellos también.

En el caso de la fibromialgia (FM), al igual que ocurre en otros síndromes de dolor crónico, la percepción del dolor se prolonga excesivamente en el tiempo, perdiendo sus funciones originales y afectando al estado psicológico y social de los pacientes. Así, resulta probable que esta prolongación en el tiempo de una percepción dolorosa provoque cambios profundos en el sistema nervioso y, por tanto, en el estado psicológico de las personas que lo padecen. No obstante, todavía constituye un desafío para la ciencia desvelar cuáles son los mecanismos que transforman y mantienen el dolor crónico. Nuestra línea de investigación se centra en analizar los efectos que tiene la percepción del dolor de forma continuada sobre el funcionamiento emocional y cognitivo en los pacientes con FM. En particular, nuestros trabajos parten de la hipótesis de que el dolor crónico ocasiona cambios importantes en el funcionamiento cerebral de los pacientes que afectan, por tanto, al procesamiento de la información sensorial, emocional y cognitiva. Para ello, nuestras investigaciones utilizan instrumentos de evaluación neuropsicológica, así como diversas técnicas de neuroimagen para examinar el funcionamiento cerebral de los pacientes con dolor crónico. Los resultados de estas pruebas son analizados y comparados con los que obtienen otros grupos de pacientes y personas sanas.

Básicamente, los datos obtenidos por nuestro grupo de investigación ponen de relieve que los pacientes con FM poseen una serie de características neuropsicológicas muy semejantes a las que presentan otros pacientes que padecen dolor de forma crónica debido a una lesión corporal, pero significativamente diferentes a las que muestran las personas sanas. En estos trabajos se han examinado, por ejemplo, cuál es el umbral de dolor, es decir, la cantidad de estimulación necesaria para experimentar una sensación dolorosa mediante pruebas de calor, frío o presión. Asimismo, hemos analizado cómo el cerebro recibe e interpreta esa información sensorial y cómo determinados factores emocionales y sociales pueden influir sobre dicho procesamiento cerebral. 

En cuanto a los umbrales para el dolor, hemos confirmado no sólo que los pacientes con FM  presentan umbrales más reducidos que las personas sanas, es decir una mayor sensibilidad para el dolor en aquellas zonas corporales que los pacientes identifican habitualmente como puntos sensibles, así como en otras zonas que no suelen considerarse como dolorosas. Esta mayor sensibilización hacia el dolor posee algunas características diferenciales entre los pacientes con FM. Así, por ejemplo, cuando el estímulo nocivo se aplica de forma repetida y se hace una breve pausa entre dos sesiones de estimulación (60 minutos), las personas sanas presentan un patrón de respuesta similar en ambas sesiones. Por el contrario, los pacientes con FM son mucho más sensibles hacia el estímulo nocivo en la segunda que en la primera sesión. 

Un segundo ejemplo de nuestros trabajos sobre la sensibilidad al dolor ilustra como el procesamiento de la información dolorosa también se ve influenciado significativamente por factores sociales en los pacientes con FM. En una investigación realizada conjuntamente con científicos de la Universidad de Tubinga (Alemania), se examinó la sensibilidad al dolor en dos condiciones diferentes: a) cuando el paciente estaba solo con el experimentador, y b) cuando se permitía que una persona próxima y relevante para el paciente estuviera presente durante la medición. El análisis de los datos puso de manifiesto que la sensibilidad hacia el dolor se reducía significativamente cuando los pacientes con FM eran examinados en presencia de las personas relevantes comparado con la situación “solo frente al experimentador”; mientras que no se observó ninguna diferencia en un grupo de personas sanas. Es decir, se observó que la presencia y el apoyo de una persona relevante favorecen una reducción en la percepción del dolor en los pacientes con FM, pero no en las personas sanas. 

Estos resultados sugieren la existencia de un mecanismo fisiológico relacionado con una exagerada excitabilidad del sistema nervioso, que sería responsable de producir una sensibilización anormal en las vías que procesan la información del dolor. Por otro lado, el hecho de que factores externos como la presencia de una persona próxima puedan modificar la percepción del dolor subraya el carácter multidimensional que posee el fenómeno del dolor y el papel relevante que juegan otros factores psicosociales en su mantenimiento de forma crónica.

En los últimos años se ha producido un avance importante en el conocimiento de las bases neurobiológicas de la percepción del dolor, identificándose una serie de regiones en el cerebro que intervienen en diferentes aspectos del procesamiento del dolor entre las personas sanas. En este sentido, nuestra línea de investigación se ha centrado en la evaluación del procesamiento cerebral del dolor entre pacientes con FM. La utilización de técnicas de registro de la actividad cerebral (EEG, imágenes de resonancia magnética funcional) junto con tareas de estimulación sensorial, nos está permitiendo analizar las posibles alteraciones que presentan los pacientes con dolor crónico durante el procesamiento de la información sensorial. Así, por ejemplo, las investigaciones más recientes de nuestro laboratorio han revelado que las respuestas cerebrales ante la estimulación táctil repetida son mayores entre los pacientes con FM que entre las personas sanas. Por otro lado, hemos observado que los pacientes con FM presentan una respuesta cerebral más marcada y una percepción del dolor más intensa cuando la estimulación táctil tiene lugar en un contexto emocionalmente negativo (por ejemplo, durante la visión de imágenes desagradables), comparado con un contexto emocionalmente positivo (visión de imágenes relajantes). Resulta interesante que este mismo tipo de estimulación no desencadene diferencias significativas en las respuestas cerebrales o la percepción del dolor entre pacientes con dolor musculoesquelético de origen orgánico (radiculopatías, artritis reumatoide) o, incluso, que la estimulación táctil genere respuestas cerebrales más reducidas en la condición emocional negativa que en la positiva entre las personas que no padecen dolor crónico. En relación con estos resultados, cabe señalar que la presencia de una persona relevante para el paciente con FM no sólo reduce la percepción del dolor, sino que también reduce las respuestas cerebrales ante la estimulación táctil repetida. Por ello, es probable que estas alteraciones en el procesamiento cerebral de la información táctil estén directamente relacionadas con el nivel de dolor que experimentan las personas con FM. 

En definitiva, todos estos datos sugieren una importante influencia de factores emocionales negativos y sociales sobre la percepción del dolor y el procesamiento cerebral de la información táctil entre los pacientes con FM. Las futuras investigaciones deberán esclarecer hasta qué punto estas alteraciones psicofisiológicas que presentan los pacientes con FM constituyen marcadores clínicos estables que puedan ser utilizados terapéuticamente para la reducción del deterioro psicológico, social y laboral que padecen estos pacientes.

Pedro Montoya
Departamento de Psicología
Universitat de les Illes Balears e Instituto Universitario de Ciencias de la Salud (IUNICS) Palma</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El dolor constituye un fenómeno psicológico que posee varias características que van más allá de la intensidad, la localización o la duración de una sensación dolorosa. Así, la definición científica más reciente ya recoge la idea de que el dolor representa una experiencia sensorial y emocional desagradable. Del mismo modo, las investigaciones recientes han puesto de manifiesto que otros factores psicológicos como la atención, la memoria, las emociones o el contexto social pueden modificar la percepción del dolor. En definitiva, experimentar el dolor es un comportamiento complejo controlado por el sistema nervioso que permite la adaptación de los individuos a su medio ambiente. Esta capacidad para procesar el dolor posee, al menos, tres funciones adaptativas en los individuos sanos: en primer lugar, el dolor sirve como señal de alarma para indicar la existencia de un daño corporal; asimismo, la experiencia del dolor permite que el individuo inicie conductas que ayuden a reparar el daño corporal sufrido; por último, la expresión del dolor permite advertir a otros individuos sobre la existencia de un peligro que podría dañarlos a ellos también.</p>
<p>En el caso de la fibromialgia (FM), al igual que ocurre en otros síndromes de dolor crónico, la percepción del dolor se prolonga excesivamente en el tiempo, perdiendo sus funciones originales y afectando al estado psicológico y social de los pacientes. Así, resulta probable que esta prolongación en el tiempo de una percepción dolorosa provoque cambios profundos en el sistema nervioso y, por tanto, en el estado psicológico de las personas que lo padecen. No obstante, todavía constituye un desafío para la ciencia desvelar cuáles son los mecanismos que transforman y mantienen el dolor crónico. Nuestra línea de investigación se centra en analizar los efectos que tiene la percepción del dolor de forma continuada sobre el funcionamiento emocional y cognitivo en los pacientes con FM. En particular, nuestros trabajos parten de la hipótesis de que el dolor crónico ocasiona cambios importantes en el funcionamiento cerebral de los pacientes que afectan, por tanto, al procesamiento de la información sensorial, emocional y cognitiva. Para ello, nuestras investigaciones utilizan instrumentos de evaluación neuropsicológica, así como diversas técnicas de neuroimagen para examinar el funcionamiento cerebral de los pacientes con dolor crónico. Los resultados de estas pruebas son analizados y comparados con los que obtienen otros grupos de pacientes y personas sanas.</p>
<p>Básicamente, los datos obtenidos por nuestro grupo de investigación ponen de relieve que los pacientes con FM poseen una serie de características neuropsicológicas muy semejantes a las que presentan otros pacientes que padecen dolor de forma crónica debido a una lesión corporal, pero significativamente diferentes a las que muestran las personas sanas. En estos trabajos se han examinado, por ejemplo, cuál es el umbral de dolor, es decir, la cantidad de estimulación necesaria para experimentar una sensación dolorosa mediante pruebas de calor, frío o presión. Asimismo, hemos analizado cómo el cerebro recibe e interpreta esa información sensorial y cómo determinados factores emocionales y sociales pueden influir sobre dicho procesamiento cerebral. </p>
<p>En cuanto a los umbrales para el dolor, hemos confirmado no sólo que los pacientes con FM  presentan umbrales más reducidos que las personas sanas, es decir una mayor sensibilidad para el dolor en aquellas zonas corporales que los pacientes identifican habitualmente como puntos sensibles, así como en otras zonas que no suelen considerarse como dolorosas. Esta mayor sensibilización hacia el dolor posee algunas características diferenciales entre los pacientes con FM. Así, por ejemplo, cuando el estímulo nocivo se aplica de forma repetida y se hace una breve pausa entre dos sesiones de estimulación (60 minutos), las personas sanas presentan un patrón de respuesta similar en ambas sesiones. Por el contrario, los pacientes con FM son mucho más sensibles hacia el estímulo nocivo en la segunda que en la primera sesión. </p>
<p>Un segundo ejemplo de nuestros trabajos sobre la sensibilidad al dolor ilustra como el procesamiento de la información dolorosa también se ve influenciado significativamente por factores sociales en los pacientes con FM. En una investigación realizada conjuntamente con científicos de la Universidad de Tubinga (Alemania), se examinó la sensibilidad al dolor en dos condiciones diferentes: a) cuando el paciente estaba solo con el experimentador, y b) cuando se permitía que una persona próxima y relevante para el paciente estuviera presente durante la medición. El análisis de los datos puso de manifiesto que la sensibilidad hacia el dolor se reducía significativamente cuando los pacientes con FM eran examinados en presencia de las personas relevantes comparado con la situación “solo frente al experimentador”; mientras que no se observó ninguna diferencia en un grupo de personas sanas. Es decir, se observó que la presencia y el apoyo de una persona relevante favorecen una reducción en la percepción del dolor en los pacientes con FM, pero no en las personas sanas. </p>
<p>Estos resultados sugieren la existencia de un mecanismo fisiológico relacionado con una exagerada excitabilidad del sistema nervioso, que sería responsable de producir una sensibilización anormal en las vías que procesan la información del dolor. Por otro lado, el hecho de que factores externos como la presencia de una persona próxima puedan modificar la percepción del dolor subraya el carácter multidimensional que posee el fenómeno del dolor y el papel relevante que juegan otros factores psicosociales en su mantenimiento de forma crónica.</p>
<p>En los últimos años se ha producido un avance importante en el conocimiento de las bases neurobiológicas de la percepción del dolor, identificándose una serie de regiones en el cerebro que intervienen en diferentes aspectos del procesamiento del dolor entre las personas sanas. En este sentido, nuestra línea de investigación se ha centrado en la evaluación del procesamiento cerebral del dolor entre pacientes con FM. La utilización de técnicas de registro de la actividad cerebral (EEG, imágenes de resonancia magnética funcional) junto con tareas de estimulación sensorial, nos está permitiendo analizar las posibles alteraciones que presentan los pacientes con dolor crónico durante el procesamiento de la información sensorial. Así, por ejemplo, las investigaciones más recientes de nuestro laboratorio han revelado que las respuestas cerebrales ante la estimulación táctil repetida son mayores entre los pacientes con FM que entre las personas sanas. Por otro lado, hemos observado que los pacientes con FM presentan una respuesta cerebral más marcada y una percepción del dolor más intensa cuando la estimulación táctil tiene lugar en un contexto emocionalmente negativo (por ejemplo, durante la visión de imágenes desagradables), comparado con un contexto emocionalmente positivo (visión de imágenes relajantes). Resulta interesante que este mismo tipo de estimulación no desencadene diferencias significativas en las respuestas cerebrales o la percepción del dolor entre pacientes con dolor musculoesquelético de origen orgánico (radiculopatías, artritis reumatoide) o, incluso, que la estimulación táctil genere respuestas cerebrales más reducidas en la condición emocional negativa que en la positiva entre las personas que no padecen dolor crónico. En relación con estos resultados, cabe señalar que la presencia de una persona relevante para el paciente con FM no sólo reduce la percepción del dolor, sino que también reduce las respuestas cerebrales ante la estimulación táctil repetida. Por ello, es probable que estas alteraciones en el procesamiento cerebral de la información táctil estén directamente relacionadas con el nivel de dolor que experimentan las personas con FM. </p>
<p>En definitiva, todos estos datos sugieren una importante influencia de factores emocionales negativos y sociales sobre la percepción del dolor y el procesamiento cerebral de la información táctil entre los pacientes con FM. Las futuras investigaciones deberán esclarecer hasta qué punto estas alteraciones psicofisiológicas que presentan los pacientes con FM constituyen marcadores clínicos estables que puedan ser utilizados terapéuticamente para la reducción del deterioro psicológico, social y laboral que padecen estos pacientes.</p>
<p>Pedro Montoya<br />
Departamento de Psicología<br />
Universitat de les Illes Balears e Instituto Universitario de Ciencias de la Salud (IUNICS) Palma
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